Aunque la nueva tecnología desarrollada por el sector de la automoción ha hecho que los vehículos nuevos sean más seguros, eficientes y medioambientalmente sostenibles, sigue siendo necesario insistir en mejorar la seguridad en las carreteras y reducir el número de fallecidos y heridos en accidentes de tráfico.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los accidentes de tráfico se cobran cada año la vida de 1,3 millones de personas, y dejan entre 20 y 50 millones de victimas no mortales, lo que supone un enorme coste para los recursos sanitarios globales.1 Más de la mitad de todos los fallecimientos en accidentes de tráfico son de usuarios vulnerables, es decir, peatones, ciclistas y motociclistas.2 Los accidentes de coche también tienen un efecto perjudicial para el medioambiente, al dar lugar a derrames de gasolina, aceite y otros fluidos que emiten sustancias químicas dañinas al medioambiente. La mayoría de los vehículos implicados en accidentes acaban como residuos y siendo sustituidos.

Los accidentes de tráfico generan costes para el conjunto de la sociedad, no solo en cuanto al trágico coste de vidas humanas, sino también en términos de pérdida de productividad, retrasos y la carga que suponen para los sistemas sanitarios y las infraestructuras. La OMS estima que, en la mayoría de los países, dichos costes equivalen al 3% del PIB, y que el 93% de los accidentes mortales en las carreteras tienen lugar en países de renta media y baja, aun cuando estos países representan aproximadamente el 60% del parque mundial de vehículos.3

En agosto 2020, la Asamblea General de la ONU adoptó  una resolución sobre  «Mejora de la seguridad global en las carreteras», con el ambicioso objetivo de reducir en al menos un 50% la cifra de fallecidos y heridos en accidentes de tráfico para 2030.4 Esto significa que existe una verdadera oportunidad para las empresas que están aplicando tecnología avanzada para lograr coches más seguros, inteligentes y sostenibles.

Aptiv es un líder global en el sector de la tecnología aplicada a la automoción, y considera la «seguridad activa» un factor crucial para prevenir los accidentes de tráfico. Desde sus oficinas centrales en EE.UU, Aptiv ofrece tecnologías de movilidad, tales como sensores por radar, asistencia al conductor y opciones de conducción automática, que están diseñadas para que los conductores tengan una mejor conexión con sus vehículos y el entorno que los rodea, y para mejorar la seguridad vial de todos los usuarios.

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La seguridad como estándar

La seguridad en los coches ha evolucionado considerablemente desde que General Motors realizó su primer ensayo de choque en 1934. En la década de los 50 se introdujo una serie de elementos de seguridad, como los airbags, sistemas de frenado más fiables y el cinturón de seguridad de tres puntos. Los años cincuenta también brindaron el concepto de «zona de deformación», según el cual los coches podían diseñarse para proteger a los conductores y los pasajeros mediante la absorción del impacto en caso de colisión. Deafortunadamente, aún pasaría mucho tiempo hasta que estas características de seguridad se hiciesen obligatorias en todos los vehículos.

En las décadas de los noventa y los dos mil, la seguridad de los coches hizo un importante avance con la introducción de los sistemas electrónicos a bordo y la tecnología por ordenador, ofreciendo a los conductores más control sobre sus vehículos. Esto incluyó sistemas de freno asistido, control de estabilidad y otras características basadas en sensores, como el sistema de alerta de salida de carril involuntaria, frenado autónomo de emergencia y sistema de detección de ángulo muerto.5

Por supuesto, la seguridad en el vehículo comienza con el conductor. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de EE. UU. estima que el 94% de todoas las colisioness se deben a errores del conductor, y alrededor de un 85% de dichas colisiones se causan por:

  • Errores de reconocimiento – falta de atención, distracciones internas y externas o una observación deficiente;
  • Errores de decisión – p. ej., exceso de velocidad, lectura incorrecta de curvas, maniobras ilegales o malinterpretar las acciones de otros conductores; y
  • Fallos de conducción – p. ej., sobrecompensación al girar o frenar, o pérdida de control de la dirección. La somnolencia, considerada una categoría de error distinta de un fallo de conducción, es otro contribuyente habitual en las colisiones y accidentes de tráfico.6

Características de seguridad integradas

Aptiv ofrece a los fabricantes de automóviles una «arquitectura de vehículo» exhaustiva que integra hardware electrónico, comunicaciones por red, aplicaciones de software y circuito eléctrico en un mismo sistema. Este sistema controla cada aspecto de las funciones del vehículo, desde el control del vehículo a sistemas avanzados de seguridad activa como ABS y control de estabilidad.7

Los sistemas de seguridad activa son la principal característica de seguridad en un automóvil, por su papel crucial para prevenir accidentes. Los sistemas de seguridad activa de Aptiv son actualmente de Nivel 1 y 2 en la escala de autonomía. El Nivel 5, el más alto, representaría un vehículo completamente autónomo con viabilidad comercial. Además de ofrecer acceso más generalizado a la movilidad para los conductores, se espera que los vehículos autónomos reduzcan significativamente el número de accidentes y de colisiones originados en la conducción.

El monitor de ángulo muerto y las cámaras de visión frontal/lateral de Aptiv son buenos ejemplos de sistemas avanzados de asistencia al conductor. El monitor de ángulo muerto alerta al conductor de obstáculos presentes en los ángulos muertos en torno al vehículo, mientras que las cámaras de visión frontal/lateral mantienen al conductor al corriente del tráfico durante el cambio de carril. Aptiv estima que estas dos formas de tecnología podrían ayudar a prevenir casi 400.000 colisiones al año en EE. UU.

Aptiv también ofrece sistemas de frenado automático trasero, una tecnología que puede detectar una colisión inminente con otro coche al dar marcha atrás, de manera que se logre evitar o minimizar el impacto. El Insurance Institute for Highway Safety, una organización sin ánimo de lucro financiada por el sector asegurador, estima que esta tecnología reduce los alcances en un 50 por ciento.8

Notas a pie de página:

1 Organización Mundial de la Salud, «Road traffic injuries», 7 de febrero de 2020. [consultado el 19 de julio de 2021].

2 Organización Mundial de la Salud, «Road traffic injuries», 7 de febrero de 2020. [consultado el 19 de julio de 2021].

3 Organización Mundial de la Salud, «Road traffic injuries», 7 de febrero de 2020. [consultado el 19 de julio de 2021].

4 Organización de Naciones Unidas, Streets for Life’ campaign, [consultado el 19 de julio de 2021].

5 AA, «The evolution of car safety features», [consultado el 19 de julio de 2021].

6 S. Singh, «Critical Reasons for Crashes Investigated in the National Motor Vehicle Crash Causation Survey», National Highway Traffic Safety Administration, Washington DC, 2015.

7 PR Newswire, «Introducing Motional: The Hyundai Motor Group and Aptiv Autonomous Driving Joint Venture Unveils New Identity», 11 de agosto de 2020 [consultado el 19 de julio de 2021].

8 Forbes, «Rear Automatic Emergency Braking Works Well, Study Says», 15 de enero de 2021 [consultado el 19 de julio de 2021].