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Argumentos a favor de los activos alternativos en un mercado pujante

Paul O’Connor

Paul O’Connor

Responsable de Multiactivo | Gestor de carteras


23 Sep 2021

Aspectos destacados:

La evolución de la renta variable se ha vuelto errática en el tercer trimestre de 2021. Los bajos rendimientos de la deuda implican unas exiguas rentabilidades futuras. Paul O’Connor, responsable del equipo Multiactivos basado en Reino Unido, hace un repaso de los mercados y explica por qué —considerando algunos de los determinantes de la rentabilidad reciente— podría convenir a los inversores buscar alternativas.

Aspectos destacados

  • Espoleados por un grado de acomodación nunca visto en las políticas monetarias, los inversores siguen colocando su dinero en la renta variable, aun cuando los responsables de los bancos centrales están insinuando que reducirán la liquidez durante el próximo año.
  • Mientras, en la deuda con categoría de inversión o sin ella («high yield»), los rendimientos y los diferenciales se acercan a mínimos históricos, lo que podría limitar el potencial de rentabilidad futura para la renta fija.
  • Dado este contexto, los inversores interesados en diversificar sus fuentes de rentabilidad harían bien en fijarse en alternativas, incluidas nuevas áreas de crecimiento secular como la energía renovable y la logística.

Aunque un observador del avance aparentemente imparable del índice S&P 500® —que ha cerrado con ganancias nueve de los últimos 10 meses hasta agosto de 2021— podría pensar razonablemente que los mercados mundiales de renta variable siguen cabalgando una fuerte ola alcista, la realidad es más complicada. Cuando quedan dos semanas para cerrar el tercer trimestre, vemos que el principal índice estadounidense acumula una revalorización del 3% en el trimestre, pero los mercados desarrollado fuera de EE. UU. presentan un retroceso del -1% en el periodo (véase gráfico 1 para los datos de rentabilidad del 3T).La historia es aún peor en los mercados emergentes, donde las intervenciones gubernamentales vía regulación y los temores sobre la estabilidad financiera han llevado al índice MSCI China a caer más del 30% respecto a su máximo alcanzado entre el 17 y el 20 de agosto, con daños colaterales en toda la región. Las cosas tampoco han sido fáciles para los inversores en renta variable en Latinoamérica, con unas pérdidas hasta ahora en el trimestre del 17% en USD en Brasil. Japón ha puesto la nota positiva en los últimos meses, consiguiendo una rentabilidad del 9% en el 3T, si bien equilibrándose por la enorme distancia perdida durante la primera mitad del año.

Gráfico 1. El comportamiento de la renta variable en 3T se vuelve errático

La evolución de los principales índices ha empezado a divergir.

Equities in Q3

Fuente: Bloomberg, a 17 de septiembre de 2021. Las cifras mostradas incluyen redondeo. La rentabilidad pasada no es indicativa de rentabilidades futuras.

El consenso sobre la renta variable se mantiene optimista

A pesar de todo, si atendemos a los parámetros de posicionamiento, observamos que en la mayoría de los casos los inversores tanto minoristas como institucionales siguen completamente invertidos en Bolsa. Aun con una evolución irregular en lo que va de 3T, la renta variable global se ha revalorizado más de un 33% en el periodo desde principios de 2020 hasta el 17 de septiembre de 2021, con lo que incluso un inversor que no hubiera hecho nada habría visto aumentar su asignación a Bolsa de manera considerable a lo largo de este periodo.

Los inversores, sin embargo, no se han quedado de brazos cruzados, sino que han mostrado una gran apetencia por la renta variable, y a un ritmo récord este año. Si los flujos de entrada continúan al ritmo actual, la renta variable global registrará unas entradas netas superiores al billón de USD en 2021, una cifra que superaría la suma conjunta de los flujos hacia Bolsa de los últimos 20 años. La encuesta de Bank of America (BofA) a gestores de fondos globales muestra que el número de gestores que afirman estar sobreponderados en renta variable se acerca a un récord histórico (véase gráfico 2). Es digno de destacar que los gestores de carteras no han reducido sus exposiciones a renta variable en línea con su reciente revisión a la baja de las expectativas de crecimiento. La explicación probablemente reside en su continua fe en las condiciones monetarias globales. La encuesta BofA reveló que el número neto de inversores que piensan que las condiciones de liquidez son positivas fue el más alto desde julio de 2007. Quienes invierten contra el mercado podrían optar por centrarse en el hecho de que la crisis financiera mundial comenzó precisamente aquel mes.

Gráfico 2. Encuesta a gestores de fondos globales

Los gestores de carteras no han reducido su exposición a renta variable en consonancia con sus menores expectativas de crecimiento.

Encuesta a gestores de fondos globales

Fuente: Encuesta a gestores de fondos globales de Bank of America, a 14 de septiembre de 2021. OW = sobreponderado. OW en renta variable representado por el eje de la izquierda del gráfico. % neto que espera una economía más pujante representado por el eje de la derecha del gráfico.

¿Máximo de liquidez?

No es fácil encontrar argumentos en contra de que las condiciones de liquidez en los mercados financieros son altamente acomodaticias; los bancos centrales están bombeando miles de millones de dólares a los mercados cada día a través de sus programas de compras de activos y mediante el mantenimiento de los tipos de interés reales inusualmente bajos según baremos históricos.

Pero parece adivinarse lentamente un cambio de tendencia. Se espera que las compras de bonos por parte de los bancos centrales se desaceleren desde los 8,5 billones de dólares en 2020 hasta los 2,3 billones de dólares este año y los 0,3 billones en 2022 (véase gráfico 3). El ciclo de los tipos de interés también parece que empezará a girar lentamente al alza el próximo año. Aunque no se espera que el Banco Central Europeo suba sus tipos de interés hasta 2023 o 2024, se estima ahora que el Banco de Inglaterra (BoE) adoptará una subida de 15 puntos básicos (p.b.) en el 2T de 2022, seguida de otra subida de 25 p.b. más avanzado el año. También se prevé que la Reserva Federal (Fed) empiece a subir los tipos a finales de 2022 una vez que haya retirado su programa de expansión cuantitativa. Los riesgos para estas proyecciones son particularmente elevados, y los inversores seguirán con mucha atención las próximas reuniones del BoE y la Fed en busca de pìstas sobre la manera en que los bancos centrales pretenden gestionar la retirada de estímulos y la subida de los tipos de interés.

Gráfico 3. Compras de activos de los bancos centrales

Compras de activos de los bancos centrales

Fuente: Janus Henderson Investors, Bank of America, a 9 de junio de 2021. Datos basados en proyecciones de la Reserva Federal estadounidense, el Banco de Inglaterra, el Banco Central Europeo y el Banco de Japón. $tn = billón, USD.

Poniendo buena cara al mal tiempo

La deuda corporativa ha sido uno de los grandes beneficiados de las actuaciones de los bancos centrales en estos últimos años, ya que la política monetaria ha deprimido los rendimientos de la deuda pública y los diferenciales de crédito. En el sector tanto con categoría de inversión («investment grade») como sin ella («high yield»), los rendimientos y los diferenciales se encuentran cerca de sus mínimos históricos. Por supuesto, los rendimientos en la zona euro son considerablemente más bajos que sus homólogos estadounidenses (gráfico 4). Los rendimientos de la deuda «high yield» europea se sitúan ahora por debajo de la inflación, algo sin precedentes en la historia. Destaca cómo el mercado de deuda corporativa en las principales economías ha sido capaz de permanecer completamente impasible ante la crisis de deuda en China, que recientemente ha empujado los rendimientos de los bonos «high yield» allí por encima del 15%, al tiempo que crecían las preocupaciones sobre el potencial efecto contagio del atribulado promotor inmobiliario chino Evergrande Group.

Aunque tanto la deuda «investment grade» como la «high yield» de las principales economías han representado en general una inversión rentable para las carteras durante la era post-crisis financiera mundial/QE, una gran parte de las buenas noticias se encuentra ya recogida en los precios. Bajos rendimientos suelen implicar rentabilidad bajas en el futuro – y niveles bajos de diferenciales dejan un escaso margen de error. Sorpresas de crecimiento positivas podrían impulsar al alza los rendimientos de la deuda pública, mientras que sorpresas negativas podrían ampliar los diferenciales. Desde este punto de partida, los inversores deben reconocer que la trayectoria del mercado alcista para la deuda corporativa se antoja cada vez más estrecha, y que las perspectivas de las rentabilidades relativas respecto al riesgo son ínfimas.

Gráfico 4. Diferenciales de crédito en mínimos históricos

Diferenciales de crédito en mínimos históricos

Fuente: Janus Henderson Investors, Bloomberg, a 3 de septiembre de 2021. Datos basados en el índice Bloomberg US Corporate Bond (USD) y el índice Bloomberg US Corporate High Yield (USD).

Existen alternativas

Para los inversores, los activos alternativos podrían aportar soluciones eficaces a los actuales retos en materia de asignación de cartera. El abanico de activos alternativos cotizados a disposición de los inversores ha crecido enormemente en años recientes y la liquidez de mercado en estos sectores se ha vuelto considerablemente más profunda. En un momento en el que los flujos hacia renta variable podrían revelarse excesivamente optimistas y la renta fija ofrece escaso margen para generar rentabilidad, los inversores no harían mal en explorar alternativas con fines de diversificación, así como por su potencial de generar unos atractivos flujos de ingresos y de obtener exposición a muchas áreas nuevas de crecimiento secular, como la energía renovable, la infraestructura y la logística.

 

1Un punto básico (p.b.) equivale a 1/100 de un punto porcentual. 1 p.b. = 0,01 %. 100 p.b. = 1 %.

2El diferencial de crédito es la diferencia de rentabilidad entre valores con un vencimiento similar, pero con una calidad crediticia diferente. Los diferenciales de amplitud creciente indican generalmente un deterioro de la solvencia de los prestatarios corporativos, y si se están estrechando indican una mejora.

Este documento recoge las opiniones expresadas por el autor en el momento de su publicación y podrían ser diferentes de las de otras personas/equipos de Janus Henderson Investors. Cualquier instrumento, fondo, sector e índice citados en este artículo no constituyen ni forman parte de ninguna oferta o solicitud para comprar o vender alguno de ellos.

 

La rentabilidad histórica no predice las rentabilidades futuras. Todas las cifras de rentabilidad incluyen tanto los aumentos de las rentas como las plusvalías y las pérdidas, pero no refleja las comisiones actuales ni otros gastos del fondo.

 

La información contenida en el presente artículo no constituye una recomendación de inversion.

 

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