En la siguiente entrevista, May Ling Wee, del equipo de renta variable china, comenta las principales cuestiones que afectan a la recuperación del gigante asiático tras la Covid-19 y la rentabilidad bursátil en lo que va de año.

Aspectos destacados:

  • Las relaciones entre China y EE. UU. han empeorado desde la aparición de la covid-19, con el resurgimiento de la guerra comercial, tecnológica y ahora potencialmente financiera.
  • La propuesta de Ley de seguridad nacional de Hong Kong podría producir una mayor integración económica entre China y dicho territorio. Es probable que Hong Kong se mantenga como puerta de entrada del capital extranjero a China, ya que esto sirve a los intereses de China.
  • La recuperación de China, según los indicadores de producción, parece constante, pero el consumo doméstico va a la zaga de la recuperación de la producción y la demanda externa es débil, lo que plantea dificultades para el conjunto de la economía.
  • Sigue habiendo oportunidades en los negocios orientados al consumidor del país, ya que las empresas se están adaptando y desarrollando nuevos canales y fuentes de ingresos, al tiempo que impulsan las eficiencias de costes. Las empresas de infraestructuras con poder de fijación de precios son relativamente fuertes cuando la demanda interna y del resto del mundo sigue siendo incierta.

¿Cuál es la situación actual de las relaciones entre China y EE. UU.?

China fue el primer país del mundo en imponer un confinamiento al principio de la covid-19, el primero en desconfinar y el primero en iniciar la senda de recuperación económica. Pero las relaciones entre China y EE. UU. han empeorado desde la aparición de la covid-19, ya que el país se enfrenta al resurgimiento de la guerra comercial, tecnológica y ahora potencialmente financiera.

Las relaciones comerciales entre China y EE. UU. seguirán siendo tensas y hay numerosas palancas no comerciales que EE. UU. podría decidir accionar. Por ejemplo, ejercer controles más amplios a las exportaciones tecnológicas, en lugar de centrarse en compañías concretas como Huawei y otras de las incluidas en la Lista de entidades de EE. UU. (que se considera que actúan en contra de la seguridad nacional o los intereses de la política exterior de EE. UU.). Incluye la ampliación de las restricciones a empresas tecnológicas que suministran al Gobierno y el ejército chinos o tratar de acabar con las lagunas por las que las compañías estadounidenses que fabrican fuera de EE. UU. pueden soslayar las restricciones. A largo plazo, esto solo contribuye a reforzar la determinación de China para lograr la independencia en su cadena de suministro tecnológica.

¿Cómo están afectando a las compañías chinas las nuevas normas de cotización de las bolsas estadounidenses?

Los impedimentos para que las empresas con participación mayoritaria conjunta china coticen en las bolsas estadounidenses son noticia, debido al proyecto de ley recientemente aprobado por el Senado estadounidenses que exige a las compañías que a someterse a las auditorías normativas de EE. UU., bajo riesgo de salir de bolsa en caso de no hacerlo. Para las compañías chinas ya cotizadas en EE. UU., se trata de una cuestión a medio plazo, no inmediata, ya que disponen de un periodo de gracia de tres años antes de su salida de bolsa y, en la práctica, dejar de cotizar en bolsa en EE. UU. es un proceso largo y complicado.

No está claro que los reguladores chinos no permitan la inspección de los documentos de auditoría de las empresas por motivos de «soberanía». Muchas empresas chinas cotizadas en EE. UU. son negocios orientados al consumidor, sin participación ni intervención estatal, y China no las considera trascendentes desde el punto de vista político. Sin embargo, según la legislación china, las empresas no pueden mostrar sus documentos de auditoría a un regulador extranjero, ya que la actividad que llevan a cabo tiene lugar en China.

Como precaución, las empresas chinas están moviéndose, solicitando la doble cotización en EE. UU. y Hong Kong, como hemos visto con Alibaba, NetEase y JD.com. La Bolsa de Hong Kong constituye una alternativa viable (aunque con menores volúmenes de negociación que las bolsas estadounidenses) para que las empresas chinas accedan a los capitales y los inversores globales. La posibilidad de dejar de cotizar en las bolsas estadounidenses podría hacer que los inversores exijan mayores primas de riesgo por comprar estas acciones, pero no influye en el atractivo fundamental de muchas compañías chinas con gran capacidad de generación de caja que actualmente cotizan en EE. UU.

USA Trip

¿Qué impacto tiene la propuesta de Ley de seguridad nacional en Hong Kong y China?

La Ley de seguridad nacional permite ampliar el control político de China sobre Hong Kong. Con el tiempo, el deterioro de la situación social y política de Hong Kong podría provocar una fuga de cerebros de ciudadanos y residentes del territorio. Probablemente será un proceso lento, por lo que las posibles salidas de capital que conlleve no serían inmediatas. Al contrario, los flujos de capital de China al mercado de Hong Kong han ido en aumento. La integración económica de Hong Kong con China probablemente se estrechará más a lo largo del tiempo, con una representación aún mayor de las empresas continentales en la bolsa de Hong Kong, la continua afluencia de talento proveniente del continente y las mayores probabilidades de que más empresas chinas aumenten su presencia en el sector corporativo de Hong Kong.

Hong Kong es desde hace muchos años un centro financiero internacional y el lugar en que las empresas chinas consiguen capital. Es poco probable que este papel cambie, siempre y cuando Hong Kong continúe procesando y liquidando transacciones y operaciones en dólares estadounidenses. A China le interesa que Hong Kong mantenga este papel, ya que la cuenta de capital de China sigue cerrada y, actualmente, Shanghái o Shenzhen no pueden sustituir a Hong Kong como centro financiero del país. Un resultado extremo sería que la Reserva Federal estadounidense ponga fin a las liquidaciones en dólares estadounidenses con algunos bancos de Hong Kong o con la Autoridad Monetaria de Hong Kong (HKMA). Esto haría difícil mantener la vinculación del dólar de Hong Kong al dólar estadounidense. Si EE. UU. impone sanciones así a Hong Kong, su papel como centro financiero global probablemente se reducirá.

¿Cómo va la recuperación en China?

La recuperación de China, según los indicadores de producción tras el confinamiento, parece constante, ya que fábricas se han puesto al día con los pedidos perdidos durante el cierre. Sin embargo, la actividad del consumo, especialmente en los servicios, sigue por debajo de los niveles de 2019. Esto se debe en gran parte al requisito de «distanciamiento social» y el temor al contagio, pero también al entorno macroeconómico más débil y las menores expectativas de ingresos del consumidor chino. Hasta la fecha, el sector inmobiliario se ha mantenido bien por lo que respecta a las ventas de viviendas y las inversiones de promotores. Las inversiones en infraestructuras disminuyeron en el primer trimestre de 2020, debido al cierre. Sobre el terreno, hay indicadores de un fuerte repunte si nos fijamos en las ventas de cemento, maquinaria de construcción y camiones pesados. Se espera un aumento de la actividad de infraestructuras en la segunda mitad del año, a lo que seguirían dos años de crecimiento de un único dígito bajo. A esto contribuirá la financiación captada por los bonos de gobiernos locales con fines especiales y los bonos del Tesoro especiales por la covid-19 del Gobierno central.

El deterioro de las relaciones entre China y EE. UU. tras la covid-19 hizo que China se considerara inicialmente un rival estratégico, pero ahora se ve prácticamente como un enemigo. Ahora mismo, no parece que China vaya a cumplir los requisitos de la primera fase de acuerdo comercial en cuanto a volúmenes de importaciones de EE. UU., debido a la baja demanda interna del país. Sin embargo, es poco probable que esto desencadene subidas de aranceles, puesto que ninguna parte puede permitirse dichas medidas en un periodo de debilidad económica global. China ha incrementado recientemente las compras de productos agrícolas de EE. UU., prosiguiendo con sus esfuerzos por abrir sus mercados.

Las empresas y multinacionales chinas probablemente seguirán diversificando sus cadenas de suministro al establecer bases de fabricación fuera de China, además de sus fábricas locales para atender la demanda local. Este proceso ya venía dándose en el sector de fabricación de menor valor, pero muchas empresas harán una evaluación de la covid-19 y las consecuencias de concentrar la fabricación en un mismo lugar. China necesita aumentar la fabricación de mayor valor (donde sigue siendo competitiva) y continúa ofreciendo acceso al mercado a proveedores de servicio extranjeros. Tras la covid-19, a China le ha llevado mucho menos tiempo reactivarse y registrar un repunte de la actividad industrial y de fabricación que a otros países del mundo. A pesar de la preocupación por la concentración de las cadenas de suministro, muchas multinacionales reconocen que China tiene ventaja, porque puede ofrecer una cadena de suministro total y ahora mismo no hay alternativas viables sólidas.

¿Cómo se han comportado las acciones chinas en lo que va de año?

El mercado offshore (índice MSCI China) y el mercado onshore (índice CSI300) han caído un 1,5% y un 3,5% en lo que va de año (hasta el 15 de junio) en dólares estadounidenses*. Ambos mercados chinos se han comportado mejor que los mercados desarrollados (a excepción del Nasdaq) y los mercados emergentes.**

El contexto macroeconómico ha sido complicado para China. Primero con la pandemia de covid-19, la actual recuperación parcial de la demanda interna y ahora con la menor demanda de exportaciones de China. Segundo con el resurgimiento de la guerra tecnológica y financiera con EE. UU.; y tercero con la propuesta de Ley de seguridad nacional de Hong Kong, que desde luego no ayuda a las relaciones entre ambos países. Pero, a su favor, hay que decir que China fue la primera en desconfinar y mantiene una senda de moderación de la política monetaria y fiscal (aunque a menor escala que algunos países desarrollados). Las grandes compañías de Internet chinas también nos parecen resistentes, algunas más fuertes como resultado de la pandemia. La rentabilidad de las bolsas se ha visto impulsada en gran medida por las mayores valoraciones, especialmente entre las acciones growth y de calidad (no financieras) en lo que va de año. Sin embargo, dado que se espera un contexto macroeconómico débil durante el año, esto probablemente se refleje en nuevas revisiones de beneficios.

Muchas de las empresas chinas orientadas al consumidor se han visto afectadas por la covid-19, lo que ha frenado los ingresos y beneficios. Sin embargo, sigue habiendo oportunidades, ya que muchas de estas empresas se están adaptando al contexto posterior a la covid-19, buscando nuevas vías y canales de ventas para hacer negocio y aumentar las eficiencias de costes. El sector de las infraestructuras, en particular las empresas con poder de fijación de precios, pueden ser relativamente fuertes cuando la demanda china y del resto del mundo sigue siendo incierta.

* Fuente: Bloomberg. Rentabilidades desde el principio del año al 15 de junio de 2020 del índice MSCI China e índice CSI 300 (en dólares estadounidenses). La rentabilidad histórica no constituye una garantía de rentabilidad futura.

** Fuente: Bloomberg. Rentabilidades desde el principio del año al 15 de junio de 2020 del índice MSCI China, índice CSI 300, índice MSCI Developed Markets e índice MSCI Emerging Markets (en dólares estadounidenses). La rentabilidad histórica no constituye una garantía de rentabilidad futura.

Glosario:

Mercado onshore y offshore de China: las acciones onshore cotizan en las bolsas continentales de Shenzhen y Shanghái, mientras que las acciones offshore son las acciones chinas que cotizan en Hong Kong, EE. UU. u otras bolsas extranjeras.

Capacidad de fijación de precios: la capacidad para subir los precios sin provocar una reducción de la demanda de precios o servicios. Una mayor capacidad de fijación de precios facilita subir los precios.

Política monetaria: medidas de un banco central para tratar de influir en el nivel de inflación y crecimiento de una economía. La relajación monetaria es cuando el banco central aumenta la oferta monetaria y reduce los costes de endeudamiento.

Política fiscal expansiva: medidas que adopta un gobierno para influir en las condiciones económicas, al aumentar el gasto público y/o bajar los impuestos.

Acciones growth: acciones/empresas con fuerte potencial de crecimiento. Se espera que sus beneficios crezcan a un ritmo superior a la media del resto del mercado y, por tanto, que los precios de sus acciones se revaloricen.

Acciones de calidad: acciones/empresas con potencial de mayores beneficios que han demostrado unos resultados de negocio constantes a lo largo del tiempo y una solidez financiera que permite la inversión a largo plazo en la empresa.

Ley de seguridad nacional: propuesta de ley de China para prohibir las actividades sediciosas para derribar al Gobierno central y las injerencias externas en los asuntos de Hong Kong, así como actos terroristas. A los ciudadanos de Hong Kong les preocupa que la ley pueda mermar sus derechos y libertades. Hong Kong fue devuelta a China tras el control británico en 1997, pero en virtud de un acuerdo especial denominado «Ley básica» y un principio de «un país, dos sistemas». La Ley básica tiene como objetivo proteger ciertas libertades par Hong Kong, como la libertad de reunión y expresión, un sistema judicial independiente y ciertos derechos democráticos.

Cuenta de capital: registro de las entradas y salidas de capital que afectan directamente a los activos y pasivos extranjeros de un país. Incluye la inversión y préstamos, banca y otras formas de capital extranjeros, así como movimientos o cambios monetarios en la reserva de divisas extranjeras. China tiene una cuenta de capital cerrada: las empresas, bancos y particulares no pueden entrar o sacar dinero del país salvo de acuerdo con normas estrictas.

Lista de entidades de EE. UU.: lista publicada por el Departamento de Comercio de EE. UU. que incluye a personas, empresas y organizaciones extranjeras sujetas a requisitos de licencia específicos para la exportación, reexportación y/o transmisión (dentro del país) de ciertos artículos.