Charlie Awdry, gestor de carteras de renta variable de China, nos cuenta su opinión sobre el brote de coronavirus en curso, sus efectos y las repercusiones para el posicionamiento de las carteras.

Aspectos clave:

  • El coronavirus está incidiendo significativamente en la actividad económica y el consumo, así como en las cadenas de suministro globales
  • Prevemos que las autoridades actuarán con contundencia para relajar sus políticas e impulsar el crecimiento económico
  • Hemos comenzado a reducir posiciones en determinadas acciones de consumo y a incrementar aquellas que podrían beneficiarse de la inversión en inmovilizado

 

Nunca habíamos asistido a nada similar a la respuesta que se está dando en China para reducir al mínimo los movimientos de la población y la transmisión del virus covid-19. Las vacaciones de año nuevo lunar se han ampliado en escuelas y fábricas, numerosas ciudades están confinadas y se han adoptado medidas de cuarentena. Desconocemos si estas medidas son proporcionadas para el alcance del brote, pero sí tenemos certeza de que se trata de una muestra ingente de control y poder del gobierno chino, deseoso de exhibir su capacidad de librar cualquier "batalla" con éxito. El coronavirus está incidiendo significativamente en la actividad económica y el consumo, así como en las cadenas de suministro globales. Creemos que el efecto económico será significativo, pero será difícil de cuantificar.

¿Qué estamos viendo?

Los mercados bursátiles chinos han subido con fuerza tras las ventas masivas iniciales posteriores a las vacaciones de año nuevo, probablemente porque los inversores esperan una respuesta de política proclive al crecimiento. Coincidimos con esta visión, pues prevemos que las autoridades actuarán con contundencia para relajar sus políticas e impulsar el crecimiento económico y favorecer un repunte rápido de la economía según el virus alcance su pico y se contenga. Dado que es probable que a los consumidores les lleve tiempo recuperar la comodidad y la confianza, prevemos que el gobierno recurrirá a los efectos más rápidos que suelen llegar de las inversiones en inmovilizado (por ejemplo, proyectos de infraestructuras). Ya estamos asistiendo a directivas orientadas a relajar la carga para las empresas, por ejemplo, el abaratamiento de la energía y la ampliación, por parte de los bancos, de los periodos de gracia para el pago de intereses de deudas.

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Fuente: Getty Images

¿Cómo actuaremos?

Seguimos de cerca la evolución del virus y la actividad económica, pero hemos comenzado a reducir posiciones en determinadas empresas de consumo y ampliar nuestras inversiones en empresas de la construcción y otras a las que podrían favorecer las inversiones en inmovilizado, con base en nuestra expectativa de políticas acomodaticias. Puede que vuelva a llamarse a los bancos para que presten un "servicio nacional", por lo que seguimos evitando estas acciones. La atención sanitaria lleva tiempo siendo un sector atractivo para la inversión por las ventajas que supone el rápido envejecimiento de la población; este episodio es un difícil recordatorio de que el sector precisa de inversión y reformas considerables.

Las ventas masivas del mercado están ofreciendo oportunidades de compra que nos disponemos a aprovechar y será interesante ver cómo los inversores equilibran las valoraciones de los beneficios a corto plazo, que probablemente se verán lastradas por revisiones a la baja, y las valoraciones a largo plazo, que puede que se vean menos afectadas.

Los mercados bursátiles chinos tienden a actuar primero y pensar después (a menudo, de manera muy simple). Como es habitual, pensaremos con sentido crítico y después actuaremos.

Nota:

Relajación de las políticas: medidas adoptadas por un gobierno para impulsar el crecimiento económico aumentando la oferta de dinero y rebajando los costes de financiación o incrementando el gasto público y/o bajando impuestos.