Gordon Mackay, gestor de carteras de renta variable global, cree que los inversores deberían centrarse en las tendencias seculares a largo plazo más previsibles, que pueden dar un fuerte impulso a ciertas empresas.

  Key takeaways:

  • En nuestra opinión, no es posible predecir con ningún grado de exactitud el rumbo o el nivel del mercado en periodos tan cortos como el próximo año natural.
  • No obstante, sí que creemos que las tendencias seculares a largo plazo más previsibles pueden dar un fuerte impulso a ciertas empresas, y ahí es donde vamos a seguir centrando nuestra atención.
  • Entre esas tendencias están el envejecimiento de la población, que probablemente propiciará un aumento de la demanda de servicios sanitarios; la escasez de recursos, que puede actuar como estímulo para las empresas que ayudan a la preservación de los recursos; y la disrupción provocada por el mayor uso de Internet.

 

Los mercados globales de renta variable han obtenidos fuertes ganancias desde los mínimos registrados en marzo de 2020, cuando el miedo al posible impacto de la pandemia de covid-19 era máximo. Antes estas sólidas rentabilidades, cabe preguntarse por las perspectivas de los mercados en 2022.

Incertidumbre de mercado

Parece que estamos viviendo el mayor temor a la inflación desde principios de la década de 1980, con un gran debate sobre si las tendencias actuales son o no pasajeras. La respuesta probablemente influirá en el futuro rumbo de la política monetaria, aunque tampoco está claro hasta qué punto pueden subir los tipos de interés, sobre todo si nos atenemos a los elevados niveles de deuda y el creciente mandato de los bancos centrales de tener en cuenta factores que van más allá de los directamente relacionados con la inflación y el empleo. Ayudar en la lucha contra el cambio climático y la desigualdad son dos ejemplos de ello. Además, el rápido aumento de casos de covid-19 en algunos lugares del mundo hace que el contexto sea incierto. Sin embargo, es importante recordar que invertir conlleva siempre riesgos e incertidumbres.

Céntrense en lo previsible

Nunca hemos intentado realizar predicciones macroeconómicas o geopolíticas <em>top down</em>. Predecir los tiempos de los mercados a partir de ese tipo de juicios no es algo con lo que nos sintamos cómodos. Sin embargo, con la covid-19, parece más probable que las vacunas ya autorizadas deberían hacer que el virus se convierta en algo manejable, de forma que la gente pueda volver a unos hábitos más normales.

En lugar de ello, nosotros preferimos buscar empresas con una serie de cualidades muy específicas, detectar estímulos a largo plazo que pueden ayudarles a prosperar en los próximos años y hacer todo lo posible para asegurarnos de no pagar en exceso cuando invertimos en ellas.

Por ejemplo, es probable que el envejecimiento de la población propicie un aumento de la demanda de servicios sanitarios. Por tanto, la innovación sanitaria que ayuda a mejorar los resultados, a la vez que reduce los costes, es uno de esos estímulos que creemos que se mantendrá durante muchos años. En el ámbito de la salud, hemos invertido en el tratamiento y la gestión de la diabetes, debido a los estilos de vida cada vez más sedentarios.

Se espera que cada vez más personas en todo el mundo padezcan diabetes

Chart for GE outlook 2022

Fuente: Atlas de la Diabetes de la Federación Internacional de la Diabetes 2021, Décima edición. e = estimación.

La Federación Internacional de la Diabetes estima que más de 530 millones de adultos padecen actualmente esta enfermedad en todo el mundo y que, si las tendencias actuales se mantienen, la cifra podría aumentar hasta superar los 640 millones de personas de aquí a 2030 y los 780 millones para el año 2045. Tecnologías innovadoras como la monitorización continua de la glucosa pueden ayudar a las personas diabéticas a realizar un seguimiento y control sus niveles de glucosa en la sangre. Se están haciendo grandes esfuerzos en el análisis del impacto coste-beneficio de la adopción de la tecnología de monitorización continua de la glucosa, pero según lo que hemos visto hasta ahora parece que esta tecnología puede disminuir los niveles de azúcar en sangre de los usuarios, reducir la necesidad de una costosa medicación y, en algunos casos, ayudar a que la enfermedad remita.

La escasez de recursos es otra tendencia a largo plazo que creemos que puede dar un impulso a las empresas cuyos negocios permiten preservar recursos finitos o limitados. El desperdicio de alimentos es un buen ejemplo. De acuerdo con las Naciones Unidas, si la pérdida y el desperdicio de alimentos fuesen un país, serían el tercer mayor generador de emisiones de gases de efecto invernadero a escala global*. Las empresas dedicadas a la provisión de kits de comida podrían reducir significativamente el desperdicio de alimentos recabando los pedidos de los clientes antes de la entrega y con una cuidadosa gestión de la cadena de suministro. Esto no solo ayuda a conservar los escasos recursos, sino que puede ofrecer a los líderes del mercado una ventaja de costes comparado con los supermercados o las tiendas de comestibles tradicionales.

La disrupción provocada por el creciente uso de Internet en muchos ámbitos de la vida es otro factor de impulso ampliamente reconocido desde hace años, pero que sigue beneficiando a empresas muy diversas. Aparte de los ejemplos evidentes del comercio electrónico y la publicidad en Internet, el impacto de la web puede verse en cada vez más ámbitos, como la contabilidad, la declaración de la renta y el entretenimiento <em>online</em> o la creación de contenidos digitales, por nombrar solo unos cuantos.

En nuestra opinión, no es posible predecir con ningún grado de exactitud el rumbo o el nivel del mercado en periodos tan cortos como el próximo año natural. No obstante, sí que creemos que estas tendencias seculares a largo plazo más previsibles pueden dar un fuerte impulso a ciertas empresas, y ahí es donde vamos a seguir centrando nuestra atención.

*Fuente: Informe sobre el Índice de desperdicio de alimentos 2021 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Glosario de términos

Política monetaria: las políticas de un banco central, para tratar de influir en el nivel de inflación y crecimiento de una economía. Incluye el control de las tasas de interés y la oferta monetaria.