La crisis del coronavirus sigue impactando a las economías y los mercados, pero la crisis de liquidez parece empezar a «sanar». Jenna Barnard, codirectora de renta fija estratégica, comparte sus puntos de vista sobre los últimos acontecimientos y explica por qué el equipo apuesta ahora por los bonos investment grade y cómo ahora es menos optimista con respecto a la evolución de la deuda pública.

   Aspectos destacados:

  • Dado el volumen, la escala y variedad de las compras de clases de activos que han emprendido los bancos centrales, los mercados están empezando a «sanar». La semana pasada, el mercado investment grade reabrió con fuerza: muchas multinacionales de gran calidad emitieron nuevos bonos con primas de nuevas emisiones de entre 50 y 70 puntos básicos.
  • Es probable que veamos altas tasas de impago en sectores en los que hay poco valor de renta variable, empresas zombis que se han comportado mal en los buenos tiempos, como compañías energéticas, minoristas y algunas telecos de EE. UU.
  • Tras la crisis, las perspectivas para la deuda pública parecen dos: el manual japonés consistente en anestesiar al mercado de renta fija controlando la curva de tipos o un ímpetu inflacionista alentado por la respuesta fiscal y monetaria coordenada que se ha producido.