Guy Barnard, Tim Gibson y Greg Kuhl, del equipo de renta variable inmobiliaria global, analizan el sector de las oficinas en la actualidad y plantea una cuestión clave: ¿cómo afectará la normalización del teletrabajo a este mercado?

Aspectos destacados:

  • Con la imposición de medidas de distanciamiento social y la creciente aversión a aproximarse en exceso a los compañeros de trabajo, hay quien justifica la necesidad de incrementar el espacio de oficinas por empleado.
  • El impacto en el sector de las oficinas podría ser más negativo para los edificios más antiguos y de menor calidad, menos capaces de adaptarse a los cambiantes requisitos de los inquilinos.

Puede que usted esté leyendo esto mientras trabaja desde casa, ¿qué tal va?

La respuesta puede reflejar sentimientos contrapuestos. Por un lado, permite disfrutar del tiempo que se ahorra en el desplazamiento al trabajo, hay menos distracciones por parte de los compañeros (aunque más de los hijos) y, para algunos, incluso menos reuniones. Pero, por otro lado, puede que en realidad esté trabajando más horas cada día, quizá no sea tan productivo como antes y que mantenga una menor comunicación con sus compañeros de trabajo, lo que quizá le incremente los niveles de estrés y ansiedad.

En efecto, las personas que trabajan desde casa mencionan las cuestiones relacionadas con el bienestar entre sus principales preocupaciones. En EE. UU., según una encuesta reciente realizada por USA Today y LinkedIn, el 51% de los encuestados se sentía solo trabajando desde casa, sensación que tenían el 20% todo o la mayoría del tiempo. Mantener la moral de los empleados ha sido difícil, según dos terceras partes de los profesionales de Recursos Humanos encuestados por la asociación estadounidense Society for Human Resource Management.

Independientemente de cuál esté siendo su experiencia trabajando desde casa, ha quedado demostrado que la mayoría de los empleados de oficinas pueden, en general, teletrabajar.

¿Cómo afectará al mercado de oficinas la expansión del trabajo desde casa?

En medio de una recesión económica, las empresas pueden tratar de reducir costes y los alquileres de oficinas a menudo son el blanco fácil. Si empleados y empleadas pueden seguir trabajando con la misma eficiencia en casa que en la oficina, seguramente algunas empresas se replantearán sus necesidades reales de espacio de oficinas. Coincidimos en cierto modo con este punto de vista, pero creemos que el impacto en la demanda de oficinas quizá no sea tan malo como parece en principio y, por tanto, creemos que las comparaciones directas con los problemas del sector del comercio minorista no están justificadas.

El teletrabajo no es una idea nueva. Sin duda, algunas personas cuyo empleo les permitía trabajar de forma eficiente desde casa ya trabajaban así antes de la Covid-19. Por tanto, debe haber razones que expliquen por qué la gente decide no trabajar desde casa aunque pueda.

Los seres humanos son criaturas sociales por naturaleza. Según una investigación del economista de Standford Nicolas Bloom, la colaboración entre personas es necesaria para la creatividad y la innovación, y es más probable que esto suceda en las reuniones en persona, en las que a menudo surgen nuevas ideas. «[La situación actual] será un desastre de productividad para las empresas», afirma Bloom. ¹

Pero el entorno creativo y colaborativo no es lo único que importa, el entorno físico también es importante. Las viviendas de muchas personas no están equipadas para funcionar como una oficina. Trabajar desde el dormitorio, el pasillo o el garaje, con el ruido de la aspiradora y los hijos de fondo, puede valer a corto plazo, pero la novedad puede cansar pronto. Muchos se han adaptado a esta «nueva normalidad» como solución alternativa, pero ¿permite el teletrabajo hacer su trabajo igual que antes, manteniendo la satisfacción laboral y el equilibrio entre vida laboral y vida personal?

Colleagues in the office working while wearing medical face mask during COVID-19

Fuente: Getty Images.

¿Qué cambios cabe esperar en el entorno de trabajo?

Puede que hayan notado que, en los últimos años, el espacio personal en las oficinas se ha reducido debido a «mejoras de eficiencia». Con la imposición de medidas de distanciamiento social y la creciente aversión a aproximarse en exceso a los compañeros de trabajo, hay quien justifica la necesidad de incrementar el espacio de oficinas por empleado. Creemos que, al menos, la continua disminución del espacio de oficina por persona puede haber llegado a su fin, un factor positivo para los propietarios.

Aunque no está confirmado, creemos que el impacto será más negativo para los edificios más antiguos y de menor calidad, menos capaces de permitir una movilidad eficiente a un mayor número grupos compuestos por menos personas por el edificio. De pronto, el número de ascensores por persona y la calidad de los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado pueden ser un factor tan importante como la ubicación. No es el «principio del fin».

Aunque es difícil de predecir, creemos que el impacto en el mercado de oficinas probablemente será negativo en los próximos meses. La pregunta clave es ¿hasta qué punto y durante cuánto tiempo? Elegir la disposición óptima de trabajo para los empleados es fundamental para los empleados, no solo para que las empresas maximicen la productividad, sino también para atraer y retener al mejor talento gracias a la satisfacción y compromiso de los empleados. Aunque las circunstancias actuales pueden suponer una breve pausa en los fundamentales del alquiler de oficinas, creemos que la competencia de los sofás y las mesas de cocina no supone el «principio del fin» para la clase de activos. La tecnología ha demostrado que puede hacer posible los cambios y este experimento de trabajo desde casa nos ha demostrado que se puede trabajar desde casa, pero ¿se quiere trabajar siempre desde casa?

¹ Fuente: Stanford News, 30 de marzo de 2020. Adam Gorlick: The productivity pitfalls of working from home in the age of COVID-19.