Aunque es probable que la volatilidad continúe, las perspectivas de la renta variable siguen siendo positivas, ahora que dejamos atrás las elecciones y estamos cada vez más cerca del fin de la pandemia de coronavirus.

Aspectos destacados:

  • 2020 ha estado marcado por una volatilidad extrema y, sin embargo, debido a varios factores, creemos que la estabilidad puede volver a los mercados a medida que nos acercamos al nuevo año.
  • Los factores que impulsan el crecimiento antes y durante la pandemia deberían permanecer intactos, pero también vemos nuevas tendencias de inversión duraderas en desarrollo.
  • Ante el entorno positivo, seguimos siendo optimistas con respecto a las perspectivas de la renta variable a medida que la economía se recupera.

2020 ha estado marcado por una volatilidad extrema y, sin embargo, debido a varios factores, creemos que la estabilidad puede volver a los mercados a medida que nos acercamos al nuevo año. En las últimas semanas, ha empezado a remitir la incertidumbre sobre cuestiones fundamentales para los mercados, como la vacuna contra el coronavirus y las elecciones estadounidenses. Los mercados han aplaudido la noticia de los importantes avances relacionados con la vacuna que, una vez se distribuya, despejará el camino de vuelta a la normalidad y permitirá la reapertura total de la economía. Los resultados electorales han reducido otro factor de incertidumbre, ya que la división en el gobierno parece probable el año que viene, una situación que gusta a los mercados, ya que suele resultar en políticas más moderadas.

Los motores de crecimiento a largo plazo permanecen intactos

La pandemia tendrá un efecto duradero, ya que ciertos segmentos de la economía, como los viajes y la hostelería, necesitan mucho tiempo para recuperarse y otros podrían verse alterados para siempre. Sin embargo, esperamos que los principales motores de crecimiento ―tanto antes como durante la pandemia― que han impulsado los mercados permanezcan intactos. Hay temáticas de los que hemos hablado y en los que hemos invertido desde hace mucho tiempo, relacionadas con la generalización de la digitalización de la economía: el auge del comercio electrónico y los pagos electrónicos, la capacidad de las empresas para crear vínculos digitales directos con los consumidores y la expansión de la informática en la nuble (cloud) y las soluciones de software como servicio (SaaS), entre otros. Sin embargo, la idea de «nueva normalidad» perfilada durante la pandemia también ha generado nuevos temas que creemos que pueden durar. Por ejemplo, el concepto de hogar ha adquirido un nuevo significado durante el año pasado. Cada vez más personas han trabajado, estudiado y disfrutado del ocio desde su casa, por lo que han invertido en mejoras del hogar para que esas actividades resulten más productivas y disfrutables. En cuanto a la salud, la pandemia también ha puesto de relieve la necesidad de invertir en métodos diagnósticos, tratamientos y vacunas que puedan comercializarse rápidamente. Creemos que las empresas que han hecho avances en la investigación y desarrollo sobre innovación sanitaria seguirán beneficiándose de estas tendencias.

Consecuencias para los sectores de un gobierno dividido

La formación del nuevo gobierno en 2021 tiene posibles consecuencias para los sectores. Las industrias farmacéutica y de defensa, que se han visto frenados por el fantasma del aumento de la regulación y la reducción del presupuesto, respectivamente, probablemente se beneficiarán, ya que el gobierno dividido no podrá plantear propuestas de políticas más extremas. También vemos puntos comunes entre ambos partidos que creemos pueden beneficiar a algunos sectores. Por ejemplo, ambos partidos desean volver a traer empleos del sector industrial en EE. UU., y existe consenso entre ambas partes para relocalizar las infraestructuras críticas del país. Cualquier política sobre estas cuestiones que se apruebe podría dar un impulso a los sectores industrial y de fabricación.

Entorno positivo para la renta variable

Aunque las nuevas políticas seguramente afectarán a distintos sectores y empresas, creemos que los inversores harían bien en enfocarse en otros factores a largo plazo que respaldan el crecimiento. Nuestras perspectivas para la renta variable siguen siendo positivas, pues se espera que los tipos de interés sigan en mínimos históricos durante mucho tiempo y las rentabilidades de los dividendos y del flujo de caja son atractivas comparado con otras clases de activos. A pesar de la pandemia y el desplome del mercado en la primera parte del año, la riqueza de los consumidores se sitúa en niveles récord, debido a la rápida recuperación del mercado y a la solidez del mercado de la vivienda. Por tanto, esperamos que el gasto de consumo, primer motor de crecimiento económico de EE. UU., se acelere conforme a medida que la pandemia llega a su fin. Los tipos bajos y el respaldo de las políticas monetarias han permitido a las empresas emitir deuda a bajo coste que ahora pueden utilizar en fusiones y adquisiciones o en proyectos internos de capital que puedan impulsar el crecimiento futuro.

Aunque estos factores pueden crear un entorno positivo para la renta variable, esperamos que los mercados sigan volátiles a medida que la recuperación económica avanza. Ante el cambio de año, creemos que será importante mantenerse activos y enfocarse en empresas con unos balances sólidos, unas ventajas competitivas a largo plazo y oportunidades para invertir en sus negocios.