En este vídeo, Tom Ross, gestor de carteras de crédito corporativo en Janus Henderson Investors, explica por qué considera improbable que los diferenciales de los bonos high yield vuelvan a alcanzar los máximos de marzo.

  Aspectos destacados

  • Los planes de medidas fiscales, como los ERTE creados para apoyar al empleo, junto con el respaldo de los bancos centrales para ayudar a las empresas a superar el impacto económico de la Covid-19, han devuelto la confianza al mercado de bonos high yield.E
  • Para atraer inversores, las empresas ofrecen normalmente un rendimiento por las nuevas emisiones de bonos superior al de los bonos existentes, pero estas primas de nuevas emisiones se han reducido o incluso desaparecido en las últimas semanas, lo que ha aumentado el relativo atractivo del mercado secundario (bonos ya emitidos).
  • El contexto técnico (oferta y demanda) sigue siendo muy sólido para los bonos high yield, con una demanda de esta clase de activos por parte de inversores muy diversos.

 

Notas

Rendimiento: ingresos que paga un bono como porcentaje de su precio. Un bono que pague 3 euros al año con un precio de 100 euros tendría un rendimiento del 3%.
Bonos high yield: bonos emitidos por empresas con calificación inferior a la categoría de inversión (sub-investment grade) otorgada por las agencias de crédito, ya que existe mayor riesgo de que la empresa emisora no pueda cumplir sus obligaciones con los titulares de los bonos. Los bonos suelen tener un rendimiento elevado para atraer a los inversores.
Diferenciales de crédito: diferencia de rendimiento entre un bono corporativo y un título de deuda pública del mismo vencimiento.
Ampliación de los diferenciales: cuando aumenta (se amplía) la diferencia (el diferencial) entre el rendimiento de un bono corporativo y la de un título de deuda pública equivalente, normalmente durante periodos de incertidumbre económica y aversión al riesgo cuando los inversores exigen un rendimiento relativamente mayor a los bonos corporativos. Reducción de los diferenciales: cuando la diferencia disminuye, normalmente debido al optimismo relacionado con la economía y las perspectivas de una empresa.
Estímulo fiscal: gasto público y/o menor fiscalidad para ayudar a impulsar la economía.
Planes de baja laboral temporal: planes para conservar el empleo por los que el gobierno paga parte o la totalidad del salario de los trabajadores mientras estos no pueden trabajar debido a las restricciones provocadas por el coronavirus.
Estímulo de la Reserva Federal estadounidense: el banco central de EE. UU. aumentó su balance en más de 2,9 billones de dólares en los primeros meses del coronavirus (del 9 de marzo al 1 de junio de 2020) para respaldar la economía estadounidense, comparado con un aumento de 1,3 billones de dólares durante la fase de pánico (del 15 de septiembre al 15 de diciembre de 2008) de la crisis financiera global. Fuente: Refinitiv Datastream, activos totales de la Reserva Federal estadounidense.
Plan de compras por la emergencia de la pandemia: plan de política monetaria de emergencia creado por el Banco Central Europeo para contrarrestar algunos de los riesgos financieros que plantea el coronavirus para el sistema económico. Permite al BCE comprar activos a través del PEEP (hasta 1,350 billones de euros) para respaldar la economía.
Plan de recuperación para Europa: fondo propuesto por la Comisión Europea, por un importe potencial de hasta 750.000 millones de euros, en subvenciones y préstamos para respaldar la economía de la UE.
Prima de nuevas emisiones: las nuevas emisiones de bonos suelen ofrecer un rendimiento superior al de bonos similares en el mercado secundario (bonos ya emitidos) para animar a los inversores a comprarlas.
Factores técnicos del mercado: situación de la oferta y la demanda de bonos, que contribuye al precio de mercado de estos.
Sobreponderaciones e infraponderaciones: inversor en el mercado con una sobreponderación en bonos high yield aumentaría su ponderación por encima de la del índice de referencia habitual para la clase de activos en su cartera; y al revés para la infraponderación. Inversores finales son inversores particulares o minoristas, lo contrario de emisores institucionales.