En el primero de una serie de artículos sobre el diseño sostenible, Ama Seery, Analista de sostenibilidad del equipo de Renta variable sostenible global, analiza los componentes del diseño sostenible y explica cómo lo incorpora el equipo a su enfoque de inversión.

   Aspectos destacados:

  • El diseño es un concepto poliédrico que conforma el mundo en el que vivimos. El diseño sostenible da respuesta a cuestiones medioambientales y sociales y contribuye al desarrollo sostenible.
  • La estrategia Global Sustainable Equity se basa en la premisa de que el diseño y el desarrollo continuos son clave para la evolución de una economía sostenible.
  • Las empresas tendrán que adaptar y transformar sus modelos de negocio para satisfacer la creciente demanda de productos sostenibles.

¿Qué es el diseño? Esta es una pregunta muy difícil de contestar debido a la complejidad del concepto. El término engloba mucho más que la estética. Se aplica para describir objetos, sistemas y procesos. Se usa para modelar el modo en que nos comunicamos y nuestra forma de vida. Está vinculado con las identidades de las personas, las organizaciones y los países. Es un tema demasiado amplio para abordarlo en un único artículo. Por eso, este es el primero de una serie de artículos en los que abordaremos el diseño en todas sus facetas.

John Heskett, profesor e investigador sobre el valor económico, político, cultural y humano del diseño industrial, afirmó que «el diseño, en su esencia, puede definirse como la capacidad humana para dar a nuestro entorno formas desconocidas en la naturaleza, para responder a nuestras necesidades y dar sentido a nuestras vidas»1.

Tenía toda la razón. La ropa que usted se pone, la silla en la que se sienta, la casa en la que vive y los artículos hechos por el hombre que tiene a su alrededor... todos han sido diseñados. Incluso la fuente del texto que está leyendo ahora mismo es fruto del diseño. Los humanos utilizamos el diseño para satisfacer nuestras necesidades y, a nuestro juicio, esto debería también aplicarse a la sostenibilidad.

La estrategia Janus Henderson Global Sustainable Equity se creó en 1991 a partir de la definición de desarrollo sostenible de la comisión Brundtland.

«Desarrollo sostenible es la satisfacción de las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades»2.

La estrategia concede gran importancia al «triple resultado»3, es decir, a invertir por los beneficios, las personas y el planeta en la misma medida (véase el gráfico 1).

Gráfico 1: el triple resultado

The triple bottom line

Fuente: Janus Henderson Investors, a 24 de septiembre de 2020

Cuando hablamos del diseño sostenible en el contexto de la estrategia, nos referimos al diseño que resuelve problemas actuales y contribuye al desarrollo sostenible. Esto es diferente del diseño sostenible desde el punto de vista medioambiental, también denominado diseño ecológico o ecodiseño, que se centra fundamentalmente en consideraciones medioambientales. Un aspecto importante es que el diseño sostenible no está constreñido por sistemas de certificación, como BREEAM4, LEED5 o el Análisis de ciclo de vida (ACV), que con frecuencia son obligatorios en el entorno edificado, ya que estas herramientas pueden contribuir al diseño sostenible.

El diseño sostenible en nuestro proceso de inversión

El proceso de inversión de la estrategia Global Sustainable Equity es, es sí mismo, un ejemplo de diseño sostenible. Se ha diseñado para tener en cuenta consideraciones medioambientales y sociales y, al mismo tiempo, tratar de proporcionar a nuestros clientes una fuente de alfa constante, crecimiento compuesto y preservación del capital.

Hay cuatro elementos que consideramos fundamentales para un enfoque de inversión basado en la sostenibilidad (gráfico 2).

Gráfico 2: los cuatro pilares de la inversión sostenible

GSE four pillars

Fuente: Janus Henderson Investors, a 24 de septiembre de 2020

Nuestro proceso de inversión integra criterios de inversión tanto positivos como negativos (exclusión); tenemos en cuenta tanto los productos como las actividades de un negocio para invertir en empresas que tienen un impacto positivo en el medio ambiente y en la sociedad, lo que nos ayuda a acertar con respecto a la disrupción.

La interacción con las empresas y la gestión activa de la cartera también son esenciales para nuestra estrategia de inversión sostenible, ya que nos permiten desarrollar una relación de colaboración con las empresas en las que invertimos. Analizamos una amplia gama de temas medioambientales y sociales, incluidas la transición a un modelo económico con bajas emisiones de carbono y la gestión de la cadena de suministro – puede leer aquí nuestro artículo sobre la interacción en relación con el problema del cobalto. Comunicamos de forma activa nuestros puntos de vista a las empresas y tratamos de conseguir mejoras, como unos niveles adecuados de responsabilidad corporativa.

Cuando analizamos una empresa, buscamos evidencias de diseño sostenible en sus productos/servicios y en sus actividades, lo que nos permite constatar si la empresa está abordando de forma intencionada cuestiones medioambientales y sociales. Es esta intencionalidad la que se utiliza como evidencia de un impacto positivo. Posteriormente, continuamos haciendo seguimiento de esa intencionalidad en el marco de nuestro análisis continuo de las empresas, incluso después de integrarlas en nuestra cartera. Esta labor se enmarca en nuestro pilar de construcción de cartera y gestión de riesgos activos. Tratamos de hallar evidencias de que las cuestiones medioambientales y sociales son un factor clave en el proceso de investigación y desarrollo de las empresas y creemos que la mejora continua en este ámbito es un indicador de crecimiento sostenible a largo plazo. Este análisis está integrado en nuestra interacción con las empresas, que nos permite hablar sobre diseño sostenible con los equipos directivos.

Hemos constatado un claro ascenso de la demanda de productos más sostenibles y de transparencia en la cadena de suministro de esos productos por parte de los consumidores. A medida que las personas adquieren mayor conciencia sobre el impacto medioambiental y social de los servicios y productos que consumen, empresas de muchos sectores distintos han tenido que adaptar y transformar sus modelos de negocio para responder a esa demanda. Pretendemos invertir en empresas que sean plenamente conscientes del impacto medioambiental y social de sus productos y servicios y que trabajen activamente para diseñar y desarrollar de forma sostenible productos con un impacto positivo.

Notas a pie de página:

1 Heskett, John. Design: A Very Short Introduction (Very Short Introductions) (p. 5). OUP, Oxford.

Nuestro futuro común: Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo

3 Acuñado por John Elkington, el término «triple resultado» hace referencia al desarrollo sostenible que tiene en cuenta consideraciones medioambientales, sociales y económicas.

4 BREEAM - Building Research Establishment's Environmental Assessment Method

5 LEED - Leadership in energy and environmental design