Hamish Chamberlayne, director de renta variable sostenible global, reflexiona sobre el último trimestre de 2020 y analiza las oportunidades que observa en el ámbito de la sostenibilidad.

Aspectos destacados:

  • Los mercados avanzaron durante el trimestre, gracias a las buenas noticias sobre la evolución de la vacuna contra la COVID-19, al ansiado acuerdo para el Brexit y el cambio en la Casa Blanca.
  • El nuevo presidente electo de EE. UU., Joe Biden, ha incluido la sostenibilidad entre las prioridades de su agenda, anunciando su intención de regresar al Acuerdo de París sobre cambio climático y un ambicioso Nuevo Pacto Verde por valor de dos billones de dólares.
  • A la hora de pensar en las perspectivas para los mercados e identificar oportunidades de inversión, creemos que es interesante distinguir entre el corto y el largo plazo.

A pesar de que el aumento de las tasas de infección de la pandemia continúa frenando la actividad económica en muchos países, las buenas noticias sobre los ensayos de las vacunas representaron un importante catalizador que permitió a los inversores centrar su atención en una aceleración de la recuperación. Como resultado, los sectores más sensibles a la evolución económica se anotaron los mayores avances de los mercados. Esta dinámica procíclica también se reforzó cuando el Gobierno estadounidense aprobó un importante paquete de estímulo fiscal y la Reserva Federal (la Fed) reiteró su compromiso de respaldar un aumento del crecimiento y de la inflación. Se observó asimismo una reacción positiva a la victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales estadounidenses y, después de cuatro largos años, Reino Unido y la Unión Europea (UE) consiguieron por fin alcanzar un acuerdo para el Brexit.

Un enfoque renovado en materia de sostenibilidad en EE. UU.

Desde el punto de vista de la sostenibilidad, el acontecimiento más significativo del trimestre —y tal vez de todo el año— fue la victoria de Joe Biden sobre Donald Trump. A pesar de que la presidencia de Trump no ha perjudicado tanto a la tendencia de descarbonización como se temía inicialmente, no cabe duda de que su hostilidad con respecto al cambio climático y sus esfuerzos por anular normativas medioambientales y obstaculizar la cooperación política internacional no han facilitado los avances. Afortunadamente la innovación en tecnología limpia y la inversión de las empresas han compensado su política destructiva.

Por el contrario, el presidente electo Biden ha incluido la agenda climática entre sus objetivos políticos prioritarios. Su plan climático es el más valiente de la historia de los candidatos a la presidencia de EE. UU. Biden ya ha firmado una orden ejecutiva para regresar al Acuerdo de París de 2015 sobre cambio climático y ha anunciado un amplio plan de inversión centrado en el medio ambiente con el que pretende movilizar a todo el país para reducir las emisiones, así como construir y reacondicionar infraestructuras, crear nuevos puestos de trabajo y progresar en materia de justicia social.

Su Nuevo Pacto Verde implicará una inversión de dos billones de dólares en energía limpia en el país a lo largo de los próximos cuatro años y pretende asimismo que el 100% de la electricidad se obtenga de fuentes renovables para 2035. Cuanto antes mejor: a pesar de que en 2020 se registró el máximo descenso de la historia de las emisiones de gases de efecto invernadero, el año pasado también va camino de convertirse en uno de los más cálidos.

Resulta sorprende comprobar que, en el contexto de una pandemia mundial que ha causado (y continúa causando) trastornos sociales y económicos extremos, muchos mercados de renta variable se anotaron rentabilidades superiores al 10% durante el pasado año, y que índices como el MSCI World, el S&P 500 y algunos de China han alcanzado máximos sin precedentes. Sin embargo, cabe señalar que muchas empresas han conseguido adaptarse e incluso prosperar en este turbulento entorno. La pandemia mundial ha provocado un ritmo de transformación social difícil de asimilar y hay muchas empresas que han salido beneficiadas de estos cambios.

Digitalización: un agente de cambio positivo

Si tuviésemos que elegir una palabra para resumirlo todo, no podría ser otra que «digitalización». Aunque ya era una tendencia de inversión ampliamente consolidada, los acontecimientos del pasado año no hicieron sino darle impulso y creemos que representa un poderoso factor de cambio positivo por lo que respecta a los objetivos de sostenibilidad tanto sociales como ambientales.

La digitalización desempeña una función positiva en el desarrollo económico y el empoderamiento social, y, en nuestra opinión, existe asimismo una estrecha relación entre digitalización y descarbonización. Es importante reconocer que esta tendencia está afectando a todos los sectores y desdibujando los límites de las clasificaciones sectoriales. Muchas personas ya hablan de la «cuarta revolución industrial».

Así pues, ¿qué podemos esperar de cara al futuro? A la hora de pensar en las perspectivas para los mercados e identificar oportunidades de inversión, creemos que es interesante distinguir entre el corto y el largo plazo. A corto plazo, somos conscientes de que las valoraciones son elevadas en algunas áreas del mercado. Habida cuenta de la política monetaria extremadamente acomodaticia y del compromiso de los bancos centrales de respaldar el crecimiento, observamos un entorno favorable para que el mercado de renta variable continúe su avance. Sin embargo, cada vez somos más sensibles a las valoraciones a corto plazo y, por consiguiente, nos centramos en mantener una construcción de la cartera disciplinada.

Búsqueda de tendencias persistentes y rentables

Si pensamos en los próximos años, somos optimistas. Observamos algunas tendencias de inversión que representan oportunidades sólidas y muy persistentes estrechamente relacionadas con la sostenibilidad. Habida cuenta de la postura favorable al clima del presidente de EE. UU., de la prioridad que ha concedido la Unión Europea a la inversión relacionada con el clima en su plan de recuperación económica y de que China reiteró recientemente su compromiso de inversión verde y descarbonización, los astros comienzan a alinearse para un auge de la inversión en energía limpia y tecnología sincronizado en todo el mundo. Nosotros prevemos cierta normalización y una reversión a la media tras la vacunación, aunque consideramos que esta pandemia ha acelerado y consolidado algunas tendencias, por lo que muchos de los cambios sociales y económicos que hemos experimentado persistirán.

2020 ha sido un año complicado, pero somos optimistas al pensar que la economía mundial saldrá de esta pandemia con una mayor resiliencia y con una senda más sostenible que antes. En lugar de restarle importancia, creemos que esta crisis servirá para dejar claro el atractivo de la inversión sostenible y su capacidad de generar mejores resultados, no solo para los inversores, sino también para el medio ambiente y la sociedad.

Glosario de términos

Política monetaria: políticas de un banco central para tratar de influir en el nivel de inflación y crecimiento de una economía. Incluye el control de los tipos de interés y la oferta monetaria.