Los recientes logros en los ensayos clínicos y el resultado de las elecciones estadounidenses de 2020 podrían beneficiar al sector sanitario el año que viene, según Andy Acker, Gestor del fondo Global Life Science.

Aspectos destacados

  • Los esfuerzos de las compañías biofarmacéuticas por acabar con la pandemia―con la inversión de miles de millones de dólares en su investigación y producción― están contribuyendo a acelerar y/o confirmar avances médicos como las vacunas de ARNm.
  • Esperamos que algunos de estos nuevos tratamientos empiecen a obtener la autorización regulatoria en los próximos meses, mejorando el nivel de la atención sanitaria y abriendo nuevas oportunidades de mercado.
  • A su vez, el resultado de las elecciones estadounidenses de 2020 ha reducido el riesgo de cambios disruptivos en el sistema sanitario de EE. UU., otro factor positivo para el sector.

Los valores sanitarios han registrado altibajos en 2020: el sector cayó en marzo cuando la pandemia de covid-19 cobró fuerza, pero después subió ya que la industria farmacéutica se movilizó para luchar contra el virus. El sector volvió a retroceder ante la incertidumbre relacionada con las elecciones estadounidenses, aunque luego repuntó tras los prometedores datos de las vacunas de covid-19 y el resultado electoral más favorable. De cara a 2021, creemos que este impulso alcista podría tener capacidad de perdurar.

La innovación abre nuevos mercados

Por un lado, la respuesta de las compañías biofarmacéuticas a la covid-19 ha situado en el foco de atención la capacidad de innovación del sector. De momento, dos vacunas ―una de Moderna y otra desarrollada conjuntamente por BioNTech y Pfizer― han demostrado una eficacia de aproximadamente el 95% al evitar la enfermedad con síntomas en ensayos clínicos de fase avanzada. Una tercera vacuna, de AstraZeneca y la Universidad de Oxford, podría tener una eficacia de hasta el 90%. Y lo que es aún más impresionante, las vacunas de Moderna y BioNTech/Pfizer utilizan la novedosa tecnología de ácido ribonucleico mensajero (ARNm) y las tres vacunas se han desarrollado en menos de un año (comparado con el tiempo de desarrollo habitual de las vacunas de una década o más).

Falta por ver en qué medida estas u otras vacunas pueden contribuir a largo plazo a los ingresos de sus desarrolladores (casi 50 vacunas candidatas se encuentran en ensayos clínicos1. Aun así, los esfuerzos del sector por combatir la crisis de la covid-19 ―con miles de millones de dólares invertidos en investigación y producción― han contribuido a acelerar y/o validar nuevas tecnologías. La terapia ARNm ha sido estudiada para indicaciones como cánceres y enfermedades contagiosas, pero, hasta ahora, no ha obtenido la autorización regulatoria. Las lecciones aprendidas del desarrollo de vacunas contra la covid-19 podrían aplicarse a programas de ARNm para otras vacunas, así como para diversos cánceres y otras aplicaciones.

La tecnología ARNm es solo un ejemplo del tipo de investigación actualmente en progreso en el sector biofarmacéutico. En los próximos años, esperamos ver datos para terapias genéticas contra enfermedades devastadoras como la distrofia muscular de Duchenne, la hemofilia y la fibrosis quística. También estamos viendo una explosión de fármacos basados en células para el cáncer y enfermedades radas, así como terapias oncológicas de precisión que adoptan un enfoque más específico, como aplicación de quimioterapia con «misiles guiados» a células tumorales mediante conjugados anticuerpo-fármaco. De tener éxito, muchos de estos tratamientos podrían revolucionar el nivel de la atención sanitaria para categorías de enfermedades importantes y abrir nuevas oportunidades de mercado.

La vuelta de las fusiones y adquisiciones

A pesar de estos avances científicos actuales, las acciones del sector cotizan con un descuento importante con respecto al mercado general. Creemos que los avances científicos, las valoraciones atractivas y los tipos de interés en niveles mínimos podrían dar lugar a un aumento de la actividad de fusiones y adquisiciones, sobre todo porque muchas compañías farmacéuticas y biotecnológicas de gran capitalización se enfrentan al envejecimiento de las franquicias de medicamentos y a la inminente competencia de los genéricos.

Los valores del sector salud, con descuento

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Fuente: Bloomberg, Janus Henderson Investors. Datos trimestrales del 31 de marzo de 1992 al 30 de septiembre de 2020. El índice S&P 500 Health Care Sector comprende las empresas incluidas en el índice S&P 500 clasificadas como pertenecientes al sector salud de GICS®. El S&P Biotech comprende los valores incluidos en el índice S&P Total Market clasificados en el subsector biotecnológico de GICS.

Disminución del riesgo político

El resultado de las elecciones estadounidenses de 2020 también podría beneficiar al sector salud el año que viene. A diferencia de otros candidatos demócratas, el presidente electo, Joe Biden, solamente ha propuesto cambios moderados en el sistema sanitario estadounidense, como la ampliación de la Ley de salud asequible (que podría impulsar la demanda sanitaria). Al mismo tiempo, aunque el equilibrio de poder de los 100 escaños del Senado aún no está decidido, debido a dos segundas vueltas electorales, los demócratas solo podrían obtener una mayoría simple en el mejor de los casos. Así, la capacidad del partido para aprobar leyes radicales probablemente se vea limitada por las normas procesales del Senado, que exigen por lo general 60 votos para cerrar los debates.

Esto no quiere decir que las presiones para una reforma sanitaria desaparecerán del todo. Los precios de los medicamentos siguen siendo uno de los principales puntos de atención, no solo en Washington, D.C., sino también en el mercado privado. Amazon, por ejemplo, ha anunciado recientemente una farmacia a través de Internet con un nuevo sistema de tarjeta de ahorro y envíos gratuitos para sus miembros Prime. Sin embargo, creemos que las iniciativas que ayudan a mejorar la transparencia de precios en la comercialización de medicamentos y a reducir las tarifas que elevan los costes directos para el consumidor suponen un avance positivo. De hecho, aunque los precios netos medios de los medicamentos con receta se han mantenido relativamente planos en los últimos años, los costes directos para los consumidores han seguido aumentando.[1] Resolver este desequilibrio podría ayudar a proteger los incentivos para la innovación, haciendo los medicamentos más asequibles para los pacientes; en nuestra opinión, una situación en la que todos salen ganando.

* Información adicional:

[FN 7000]: La rentabilidad de los índices no recoge los gastos de gestionar una cartera, ya que los índices no están gestionados ni están disponibles para invertir directamente en ellos.

[FN 8007]: El ratio precio-beneficio mide la cotización de la acción comparada con el beneficio por acción de una acción o varias acciones en una cartera.

[FN 3516]: Los sectores de salud están supeditados a la reglamentación gubernamental y a porcentajes de reembolso, así como a la aprobación de productos y servicios por parte del Gobierno, lo que podría tener un efecto significativo en los precios y la disponibilidad, y podrían verse muy afectados por la rápida obsolescencia y los vencimientos de las patentes.

[1] Organización Mundial de la Salud, a 12 de noviembre de 2020.

[2] «Medicine Spending and Affordability in the Unites States», IQVIA Institute for Human Data Science, 4 de agosto de 2020.