Alison Porter, Graeme Clark y Richard Clode, gestores del equipo de Tecnología Global de Janus Henderson, presentan sus opiniones sobre la noticia de que Amazon, JP Morgan y Berkshire Hathaway van a establecer una alianza para rebajar los costes de asistencia sanitaria de los empleados de estas empresas.​

Una muestra del elevado concepto que tiene el mercado de los responsables de Amazon, el gigante financiero JP Morgan y el holding multinacional estadounidense Berkshire Hathaway, es el hecho de que el reciente anuncio de una asociación sin ánimo de lucro entre ellas, sin especificarse quién formará su equipo directivo ni dónde estará su sede central, ha tenido un impacto significativo no solo en el precio de las acciones de estas tres compañías, sino también en el de muchas otras del sector de la asistencia sanitaria. Hasta la fecha, no se conocen demasiados detalles sobre lo que hará la entidad salvo intentar proporcionar soluciones tecnológicas para ofrecer una "asistencia sanitaria simplificada, de alta calidad y transparente a un coste razonable".

Es precisamente la historia y reputación de estas tres compañías, y de Amazon en particular, lo que ha llenado de inquietud a muchos, ya sean inversores en farmacias minoristas, atención médica, distribución de fármacos, administradores de prestaciones farmacéuticas e incluso las propias empresas farmacéuticas.

La reputación de Amazon como disruptor del mercado*

Dentro del mundo del comercio electrónico, Amazon ha transformado el comercio minorista. Su servicio Prime ofrece una entrega rápida, una amplia gama de productos, nuevos servicios para los vendedores y mejor información sobre los productos para los consumidores. Por otro lado, los Servicios Web de Amazon (AWS, por sus siglas en inglés) surgieron originalmente como un proyecto interno para ayudar a Amazon a gestionar mejor sus propias necesidades internas relacionadas con las tecnologías de la información.En poco más de 10 años, AWS se ha convertido en la plataforma de nube pública más grande del mundo (los datos y programas se almacenan y son accesibles a través de Internet, no desde el disco duro del ordenador). De acuerdo con el anuncio de beneficios de Amazon en el 4T del año pasado, AWS generó unos ingresos de 17 500 millones de USD en 2017, proporcionando un almacenamiento y potencia de computación rápido y barato a start-ups basadas en Internet, organismos públicos, tales como la Agencia Central de Inteligencia (Central Intelligence Agency, CIA) y la Oficina Federal de Investigación (Federal Bureau of Investigation, FBI) en Estados Unidos; el Sistema Sanitario Nacional (National Health Service, NHS) del Reino Unido; así como multitud de empresas de todo tipo de sectores (como Newscorp, GE, y Capital One, por citar unas cuantas).

Amazon cuenta con capacidades en el ámbito de la logística, el aprovisionamiento y los servicios en la nube, además de un creciente conjunto de destrezas en materia de inteligencia artificial (IA), que pueden aplicarse al crecimiento exponencial que observamos en el mundo de los datos, especialmente en lo que respecta a salud y bienestar (por ejemplo, Apple Watch, Fitbit, mapeo de ADN, revisiones médicas y la aplicación MapMyRun).

Se busca una solución para el aumento en los costes sanitarios

El alcance del sector estadounidense de la asistencia sanitaria es amplio, ya que abarca a aseguradoras, proveedores de atención médica, administradores de prestaciones farmacéuticas, distribuidores y minoristas de venta de medicamentos, así como proveedores de bienes y servicios, tales como compañías farmacéuticas y de tecnología médica, hospitales y médicos. En mayo de 2017, Warren Buffet, CEO de Berkshire Hathaway, comentó en la junta ordinaria de accionistas de la compañía que los costes sanitarios se habían convertido en un problema para las empresas estadounidenses más importante que los propios impuestos (los costes en este concepto se han disparado de alrededor del 6 % del PIB durante la década de 1970 a más del 17 % en 2015, lo que contrasta con la subida de impuestos del 2 % al 4 % del PIB, respectivamente). Esto deja al sector de la asistencia sanitaria como un objetivo básico de disrupción. Tanto los consumidores como las empresas están desesperados por encontrar opciones más asequibles, una mayor elección para los consumidores, mejores resultados, además de una mayor transparencia en los precios mediante una mejora en los suministros y la distribución.

Gran potencial

El anuncio de esta unión dejó claro que la recién formada entidad aún tiene que proponer soluciones. Se tardarán años en formar y aprovechar los sistemas adecuados y las enseñanzas de los más de 1,1 millones de personas que cubrirá este plan. Este no es sino otro ejemplo de cómo la tecnología sigue formando parte de nuestra vida diaria y de cómo la IA se irá desplegando en un abanico cada vez mayor de sectores. El hecho de que ninguna de las tres compañías opere dentro del sector de la asistencia sanitaria les otorga una nueva perspectiva y plantea la posibilidad de que esta entidad sea muy disruptiva.

Aunque la curva de aprendizaje será empinada, dados los numerosos retos que existen en el camino, y que cualquier análisis de oportunidades de mercado para el trío actualmente sería prematuro, es indudable que Amazon, JP Morgan y Berkshire han detectado un problema evidente que precisa una solución: el sistema sanitario estadounidense sin duda está capacitado para ofrecer un amplio abanico de oportunidades.

*Disruptor del mercado: compañía que crea un profundo cambio en el entorno empresarial a raíz del cual las empresas se ven obligadas a acometer importantes transformaciones.

Los ejemplos precedentes sobre valores se ofrecen únicamente a efectos ilustrativos y no son indicativos de la rentabilidad histórica o futura de la estrategia ni de las posibilidades de éxito que pudiera tener ninguna estrategia concreta. Es posible que Janus Henderson Investors, uno de sus asesores afiliados o sus empleados tengan una posición en los valores mencionados en el informe. Las referencias a un sector o a títulos concretos no constituyen ni forman parte de una oferta o petición para la emisión, venta, suscripción o compra de los mismos.