El director de renta fija estadounidense, Greg Wilensky, advierte de que es probable que la incertidumbre continúe elevada a medida que se acerca al 3 de noviembre de 2020, por lo que puede ser prudente seguir diversificados y mantener los niveles de riesgo próximos a los objetivos a largo plazo.

Aspectos destacados

  • A medida que se acerca la fecha de las elecciones, creemos que el entorno político, cada vez más crispado, alimenta la incertidumbre en detrimento tanto de los consumidores como de las empresas y favorece la volatilidad de los mercados financieros*.
  • También contribuye a la incertidumbre el temor a que los resultados electorales se retrasen o se impugnen y la multitud de variables que influyen en sentidos opuestos en los mercados de renta fija dependiendo de qué partido gane las presidenciales y/o controle el Senado.
  • Dadas todas las incógnitas que rodean a las elecciones, creemos que es prudente mantener la diversificación y optar por un posicionamiento más neutral; la incertidumbre genera una volatilidad que puede mermar la rentabilidad, pero también abre la puerta a que los inversores ágiles encuentren oportunidades de riesgo más atractivas.

En general, las elecciones son sinónimo de incertidumbre, pero el resultado y las repercusiones de las elecciones presidenciales y parlamentarias de 2020 en Estados Unidos resultan especialmente opacos. La relación ya de por sí beligerante entre los demócratas y los republicanos se ha deteriorado con el fallecimiento de la magistrada del Tribunal Supremo Ruth Bader Ginsburg. La batalla sobre la fecha en que se confirmará su sustitución incrementa el riesgo de que se retrase la aprobación de nuevos estímulos fiscales, probablemente hasta que tomen posesión el nuevo Congreso y el presidente. A medida que se acerca la fecha de las elecciones, creemos que el entorno político, cada vez más crispado, alimenta la incertidumbre en detrimento tanto de los consumidores como de las empresas y favorece la volatilidad de los mercados financieros.

Cada vez es más probable que no sepamos el mismo día de las elecciones quién ocupará el despacho oval o qué partido controlará el Senado, como consecuencia de demoras causadas por el elevado número de votos por correo que se esperan o por impugnaciones de los resultados ante los tribunales. Ambos partidos están fomentando las dudas sobre la validez de las elecciones: el presidente ha manifestado su inquietud con respecto a la fiabilidad del voto por correo y algunos demócratas se han mostrado preocupados por la posibilidad de que el actual presidente pueda intentar influir en los resultados por medios que obligarían a dirimir la cuestión en los tribunales. Aún más que en elecciones anteriores, crecen las probabilidades de que muchos estadounidenses consideren los resultados ilegítimos por algún motivo.

Pronosticar resultados electorales es complicado en circunstancias normales, pero prever las reacciones de los mercados es igual de difícil, si no más. Los mercados financieros son prospectivos y asimilan constantemente la información más reciente para calcular los riesgos y fijar los precios de los bonos. Pero si analizamos el mercado de renta fija en estos momentos, resulta complicado separar los efectos relativos de la covid-19 y de las intervenciones directas de la Reserva Federal estadounidense (Fed) sobre los precios de los bonos corporativos. ¿Se deben los actuales rendimientos de los bonos a la influencia de la Fed o se han ajustado ante la ventaja en las encuestas del candidato demócrata Joe Biden? En este último caso, ¿permanecerían prácticamente sin cambios si Biden logra la presidencia? Un análisis más exhaustivo permite constatar que las elecciones van a estar más reñidas de lo que las encuestas han mostrado hasta la fecha, ya que un análisis estado por estado indicaría menos probabilidades de victoria de Biden. ¿Qué factores descuenta el mercado de deuda? En el corto plazo, ¿descuentan el riesgo de los efectos que tendría en la economía estadounidense que no se aprobaran nuevas medidas de estímulo fiscal?

La complejidad aumenta ante la multitud de variables que afectarán a los mercados de renta fija dependiendo de qué partido gane las presidenciales y/o controle el Senado. La mayoría de los inversores están de acuerdo en que con una victoria de Biden cabe esperar mayores restricciones normativas, lo que podría reducir el crecimiento económico y/o la rentabilidad de las empresas, sobre todo en los sectores energético, de servicios financieros y de salud. Sin embargo, las relaciones comerciales en general, y las relaciones con China en particular, podrían mejorar algo si Biden gana las elecciones, dadas las tensiones actuales entre los respectivos gobiernos. Además, no está claro si la envergadura y la eficacia de los nuevos estímulos fiscales serían mejor recibidas con un gobierno republicano o con uno demócrata. Por último, la mayoría de los inversores suponen que el tipo del impuesto de sociedades subiría si los demócratas se hacen con la presidencia y controlan el Senado. Pero dada la actual debilidad económica —y el deseo de ambos partidos de respaldar la recuperación económica—, no está claro que las perspectivas a corto plazo descuenten, o deban descontar, una subida de los tipos impositivos.

Dado el nivel de incertidumbre en torno a las elecciones, creemos que es prudente seguir diversificados y optar por mantener los niveles de riesgo próximos a los objetivos a largo plazo. A nuestro juicio, la cantidad de riesgo que se asuma debería ajustarse al nivel de convicción del inversor. Dado que los resultados y las repercusiones de las próximas elecciones no contribuyen a una convicción elevada, sugerimos que los inversores se planteen centrarse en el valor que puede generar la selección de valores o sectores. La incertidumbre engendra volatilidad, que puede incrementar el riesgo, pero también generar oportunidades. Creemos que es importante mantener el riesgo bajo mientras la incertidumbre sea elevada, lo que nos da un margen para ajustar las posiciones de forma agresiva cuando los mercados estén más claramente sobrecomprados o sobrevendidos con respecto a sus perspectivas.

Nota:

  • Volatilidad: el ritmo y la medida en que sube o baja el precio de una cartera, un título o un índice de mercado. Si el precio sube o baja con movimientos amplios, es que es muy volátil. Si el precio varía más lentamente y en menor medida, es que presenta una volatilidad inferior. Se usa para medir el nivel de riesgo de una inversión.