Ollie Beckett y Rory Stokes, gestores de empresas de pequeña capitalización, analizan el impacto que ha tenido en el mercado el auge la inversión ESG y por qué es importante mirar más allá de las calificaciones ESG.

Aspectos destacados:

  • El auge de los datos y análisis ESG ha hecho que el mercado se replantee las valoraciones de las acciones.
  • En general, las empresas pequeñas no están tan analizadas, lo que implica que sus credenciales en materia ESG a menudo se pasan por alto. Esto puede dejar características ESG «ocultas» a la espera de que los participantes del mercado las descubran.
  • El equipo cree que las capacidades ESG no reconocidas de las empresas pequeñas constituyen una gran fuente potencial de valor futuro.

Tuvimos los BRIC, luego las FAANG y ahora las siglas de moda son ESG. Los factores medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG, por sus siglas en inglés) se han convertido en motores muy importantes de la rentabilidad de las acciones, ya que las empresas que se considera que mejoran el mundo suelen tener una gran demanda de sus productos y servicios. A medida que ha aumentado la importancia de los factores ESG, también lo ha hecho la necesidad de los datos y el análisis ESG.

¿Cómo han afectado a los mercados los marcos ESG?

En los últimos años, el marco analítico para evaluar las credenciales ESG, junto un nuevo marco legal, la Taxonomía de la UE y los requisitos de divulgación de información financiera sostenible, han sido complementados por agencias como Sustainalytics y MSCI para evaluar los efectos de cada acción. Como resultado, ha habido un importante replanteamiento de lo que el mercado está dispuesto a pagar por empresas que se considera que tienen sólidas credenciales ESG. Así ha sucedido especialmente con los valores de gran capitalización, sobre todo porque a menudo se considera que esas empresas tienen un impulso de crecimiento estructural.

Entre las pequeñas empresas europeas, el reconocimiento de unas sólidas credenciales ESG ha sido mucho menos uniforme. Solo las empresas tradicionalmente asociadas a unas sólidas credenciales ESG se han beneficiado de esta tendencia. Las razones son varias. Las empresas pequeñas normalmente se centran más en el funcionamiento que en la presentación de lo que hacen. Sus presupuestos de relaciones públicas rara vez son amplios. También están menos en el foco de los analistas y los inversores que las empresas más grandes, lo que nos deja un amplio grupo de valores desatendidos y mal valorados. Sin embargo, creemos que las pequeñas empresas ofrecen una exposición más pura a las tendencias de crecimiento de las que se benefician y que constituyen un gran filón «ESG oculto» a la espera de que el mercado lo descubra.

Creación de valor a partir de residuos tóxicos

Befesa, compañía alemana de reciclaje de residuos peligrosos cotizada en Alemania, parece ser el paradigma de economía circular. Recoge productos derivados de las industrias del acero y aluminio que de otra manera irían a parar al vertedero y los recicla convirtiéndolos en productos como valiosos, como aleaciones de zinc y aluminio. Durante un tiempo, la empresa se consideraba parecida a una compañía minera, ya que un factor clave de las ventas es el precio del zinc. A pesar de que si fuera una compañía minera, sería uno de los productores de zinc de menor coste del mundo, la empresa está lejos de serlo.

En realidad, Befesa es un ejemplo perfecto de campeón de la sostenibilidad. La compañía ha mejorado la forma en que presenta las ventajas que ofrece al mundo a través de su modelo de negocio. Como resultado, valoramos el impacto positivo de crear valor a partir de residuos tóxicos. Aunque el mercado ha empezado a considerarla más una empresa industrial que una compañía minera, aún falta mucho para que se valoren sus credenciales ESG.

Producción de aislamiento para reducir el dióxido de carbono

Al otro lado de la frontera con Alemania, tenemos la cotizada belga Recticel. Según el proveedor de datos Bloomberg, «Recticel SA fabrica una amplia gama de espumas y compuestos sintéticos». Está clasificada en el sector de actividad «Caucho y plástico». ¿Qué implica esto en la práctica? Su actividad principal es la fabricación de espumas y compuestos sintéticos para la industria del aislamiento. El aislamiento es un sector fundamental para reducir la generación de dióxido de carbono. En efecto, Recticel declaró en su presentación de resultados del ejercicio 2020 a los inversores que los productos del grupo reducen la generación de dióxido de carbono en un factor de 46 por cada tonelada de dióxido de carbono producida.

La segunda línea de negocio de Recticel son las espumas técnicas, que se utilizan para ofrecer ventajas como seguridad acústica, comodidad en las camas de hospitales y filtración de sustancias tóxicas. La compañía ofrece una gran serie de beneficios sociales y medioambientales, a la vez que persigue objetivos políticos como reducir aún más los incidentes de seguridad y salud, y promueve la presencia de mujeres en su equipo de alta dirección. Además de esto, la participación del 74% de Recticel en la joint venture TURVAC, que fabrica los envases superaislantes para el transporte de vacunas covid-19, apenas parece reconocerse.

Creemos que las credenciales ESG no reconocidas de las empresas pequeñas pueden constituir una gran fuente potencial de valor futuro. A medida que las empresas mejoren la forma en que presentan sus ventajas ESG, prevemos que los participantes del mercado empezarán a profundizar más en las oportunidades ESG de las empresas pequeñas. Hay muchas empresas que tendrán la oportunidad de destacar y pensamos que el descubrimiento del filón «ESG oculto» probablemente será un tema estructural en las pequeñas empresas durante algún tiempo.

Glosario de términos

BRIC: acrónimo para denominar a las cuatro mayores economías emergentes, es decir, Brasil, Rusia, India, Sudáfrica y China.

FAANG: acrónimo utilizado para las cinco grandes compañías tecnológicas estadounidenses, es decir, Facebook, Amazon, Apple, Netflix y Alphabet (anteriormente denominada Google).