Existen paralelismos entre el crecimiento y la evolución de los vehículos eléctricos y los smartphones, con oportunidades atractivas para los inversores entendidos, según Alison Porter, Graeme Clark y Richard Clode, gestores del fondo Horizon Global Technology Leaders.

Aspectos destacados:

  • La industria del automóvil está experimentando una transición revolucionaria a los vehículos eléctricos y avanzando en la tecnología y la estructura de costes de los vehículos eléctricos.
  • Al igual que con los smartphones, apostar sobre la marca ganadora de vehículos eléctricos es difícil, pero existen atractivas oportunidades de inversión en los principales proveedores de vehículos electrónicos, para las cuales es indiferente qué funcionen bien.

«La historia no se repite, pero rima».̶  Mark Twain

El inicio de una nueva era, las empresas establecidas asustadas por el cambio y la cotización de las acciones de un nuevo actor disparada por las nubes, con una capitalización bursátil mayor que muchas de las grandes juntas; no, no se trata de Tesla y los vehículos eléctricos, sino de Palm y los smartphones.

Justo tras la salida a bolsa de Palm en 2000, en los últimos días de la burbuja de las puntocom, su valoración se disparó a 53.000 millones de dólares, más que la de Apple y Amazon juntas. Una década después, cuando los smartphones despagaron finalmente, los Palm Pilots no eran más que un recuerdo lejano y una compañía canadiense desconocida, BlackBerry, dominaba el mercado. Sin embargo, en un par de años, una compañía taiwanesa poco conocida llamada HTC le había arrebatado el trono, convirtiéndose en el mayor fabricante de smartphones en EE. UU. en 2011, superando también a Apple y a Samsung. Avancemos a otra década y Apple, Samsung y las compañías chinas dominan el mercado de los smartphones, mientras que Palm, BlackBerry y HTC no son más que una anécdota en la historia.

¿Qué paralelismos hay entre los smartphones y los vehículos eléctricos?

Palm, BlackBerry y HTC no tenían negocios de teléfonos básicos, por lo que carecían de la ventaja que hacía que las demás fueran reacios a adoptar la tendencia de los smartphones. Partiendo de una hoja de papel en blanco, diseñaban productos muy superiores a los que creaban los fabricantes de teléfonos básicos tradicionales, a menudo optimizados para usos específicos como el correo electrónico del trabajo. También aprovecharon los desafíos de una tecnología incipiente y en rápida evolución, para aunar las últimas tecnologías de hardware y software. Solía haber una carrera para lograr que la última versión de software funcionase de verdad en el último microprocesador de compañías como Qualcomm.

Sin embargo, la aparición de los diseños de referencia, en los que Qualcomm o Mediatek optimizaban y hacían el trabajo pesado de lograr que sus procesadores funcionasen con Android de Google, redujo enormemente las barreras de entrada y aceleró con creces la curva de la evolución. La ventaja de la franquicia de HTC desapareció, mientras que a BlackBerry y Nokia, como operadores integrados verticalmente, les costó mantener el ritmo de la innovación. Solo Apple pudo mantenerse por delante por sí sola. El mundo de los smartphones pasó a estar dominado por dos sistemas operativos, iOS de Apple y Android de Google. En este último, solo la escala y los componentes integrados verticalmente de Samsung les permitieron prosperar, mientras que el resto del mercado fue exprimido por los operadores chinos de bajo coste. La salida recientemente anunciada de LG no es más que el último reconocimiento de esta triste realidad.

La industria del automóvil se encuentra inmersa en una transición revolucionaria similar hacia los vehículos eléctricos. Las compañías tradicionales se han mostrado increíblemente reacias a adoptar esta tendencia, debido a sus modelos de negocio de motor de combustión interna, lo que ha hecho posible que los nuevos operadores les adelanten, principalmente Tesla. Ahora, con retraso, van reaccionando, pero al igual que sus primos de los teléfonos básicos, esto a menudo se ha visto comprometido por tratar de readaptar el diseño y la cadena de suministro de los motores de combustión interna a los vehículos eléctricos, en lugar de empezar de cero.

El Model3 de Tesla supuso una señal de alerta para el sector, que seguía tambaleándose por el escándalo de las emisiones. Los fabricantes de coches quedaron muy rezagados en cuanto a la tecnología y la estructura de costes del vehículo eléctrico. Ahora estamos viendo cómo algunos de ellos van a por todas con el vehículo eléctrico, con objetivos futuros atrevidos.

¿Saldrá un nuevo operador victorioso en la batalla del vehículo eléctrico?

Al igual que en los primeros días del smartphone, la incipiente industria del vehículo eléctrico tuvo que superar muchos retos tecnológicos y que ninguna de las grandes compañías trató de resolver. Al principio, Tesla tuvo problemas para conseguir proveedores de baterías y recurrió a las baterías de ordenadores portátiles. Baterías, transmisiones mecánicas eléctricas y sistemas de carga eran nuevas áreas que no existían en las cadenas de suministro de los motores de combustión interna tradicionales. Como nuevo operador integrado verticalmente, Tesla aprovechó esa ventaja para partir de cero y diseñar el que consideraron que sería el mejor vehículo eléctrico del mercado. Sin hacer concesiones a los motores de combustión, con una arquitectura totalmente nueva, las mejores baterías producidas en sus propias gigafábricas, un software actualizable, nuevas capacidades de conducción automática, su propia infraestructura de carga y vendiendo directamente a los clientes, Tesla fue el ejemplo perfecto de un nuevo operador disruptivo.

Impacto en los fabricantes de coches ante la evolución de los vehículos eléctricos

Sin embargo, a medida que la industria de los vehículos eléctricos crece y madura, ¿cuántas de estas ventajas iniciales serán sostenibles y cuáles tendrán implicaciones a largo plazo para el sector? Los fabricantes de celdas de baterías comerciales, como LG Chem, CATL y Samsung SDI, están cerrando rápidamente la brecha que les separa de Tesla, mientras que VW y Ford han anunciado planes ambiciosos para integrar verticalmente las baterías. Lógicamente, a medida que mejore la densidad de las baterías y aumente la autonomía de los vehículos eléctricos, la «la preocupación por autonomía» de los consumidores desaparecerá. Esto también pondrá fin a la necesidad de una red de carga propia, que también estará cada vez más estandarizada. Los fabricantes de coches actuales han admitido por fin la necesidad de mejorar el diseño de los vehículos eléctricos, lo que ha dado lugar al lanzamiento de nuevos modelos de alta calidad por parte de compañías como Audi, Porsche, BMW y Hyundai. Gracias a su escala y experiencia de fabricación, los costes también están disminuyendo rápidamente En consecuencia, Tesla ha ido perdiendo cuota de mercado en EE. UU. y Europa.

En el mercado actual de motores de combustión interna, ningún fabricante de coches tiene más de un 15% de cuota de mercado y este sigue estando muy fragmentado (gráfico 1). Actualmente, Tesla se sitúa en cabeza, con una cuota de mercado del 22,6% en el incipiente mercado del vehículo eléctrico (gráfico 2). Pero con la gran cantidad de modelos de vehículos eléctricos que están lanzando los fabricantes de coches actuales, así como una serie de nuevas marcas de este tipo de vehículos en China, como Nio y Xpeng, y nuevas start-ups a escala global, como Rivan y Frisker, el mantenimiento de la situación es cuestionable. Entretanto, la rumoreada entrada de Apple en el mercado no hace más que enturbiar el panorama.

Gráfico 1. Cuota de mercado del coche global en 2020

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Fuente: Janus Henderson Investors, IHS Markit, Bernstein Analysis, a 26 de abril de 2021. Cuota de mercado de turismos (de transporte de pasajeros).
Nota: con fines ilustrativos y no indicativos de ninguna inversión real. Las referencias a títulos específicos no constituyen ni forman parte de oferta o petición algunas para la emisión, venta, suscripción o compra, ni debe suponerse que son rentables.

Gráfico 2. Un mercado fragmentado: cuota de mercado del vehículo eléctrico global en 2020

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Fuente: Janus Henderson Investors, SNE, Bernstein Analysis, a 26 de abril de 2021.

Factores clave para invertir en transporte sostenible

En los albores del smartphone, habría sido un inversor muy clarividente el que hubiese podido predecir el auge y la caída de Palm, BlackBerry y HTC, y darse cuenta de que, al final, las plataformas dominantes serían un fabricante de ordenadores (Apple) y un buscador (Google). Y que sería Samsung, y no Nokia, la que sobreviviría del mundo de los teléfonos básicos, mientras que compañías como Xiaomi, Vivo y Oppo aún no se habían fundado. Existen retos similares al evaluar el cambio a los vehículos eléctricos, con peligros similares al extrapolar las primeras tendencias.

Puede que la analogía más importante de la era de los smartphones sea el menor enfoque en el hardware. Al igual que los smartphones se han convertido en una mercancía, es probable que los vehículos eléctricos también lo hagan. El coche se convertirá en un cliente más para la prestación de servicios de Internet. Por ello, el control del sistema operativo y, por tanto, del acceso a los clientes del vehículo electrónico será clave, igual que lo fue para Microsoft en el ordenador personal y para Apple y Google en la era de los smartphones. ¿Será de código abierto como Android o un jardín vallado como el que ha creado Apple? En este último caso, ¿prevalecerá Tesla o un nuevo participante? ¿Lograrán las compañías tradicionales del sector del automóvil enfocarse en el software?

Al igual que con los smartphones, es difícil apostar por la marca de vehículo eléctrico ganadora y habrá muchísima competencia. Pero hay oportunidades de inversión en los principales proveedores de vehículos eléctricos, para los que es indiferente qué marcas funcionan bien y que tienen proveedores limitados, altas barreras de entrada y márgenes atractivos.

Gráfico 3.  La batalla por el dominio del vehículo eléctrico

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Fuente: Janus Henderson Investors, Bloomberg, Bernstein Analysis, a 26 de abril de 2021.

Los proveedores que puedan ofrecer diseños de referencia para la electrificación reducirán el tiempo de comercialización y permitirán a los nuevos participantes el mismo camino que sus antecesores de los smartphones. Los semiconductores de potencia son fundamentales para la administración de la energía y la carga de los vehículos eléctricos, y avanzan hacia tecnologías más avanzadas, eficientes y ecológicas, como el carburo de silicio (SiC). Los sistemas inteligentes de gestión de baterías más avanzados están alentando una mayor eficiencia de las mismas. Como resultado, estamos viendo mejoras en la autonomía, la carga inalámbrica y la vida útil de las baterías a través de una segunda vida en el almacenamiento de energía. La transición a los sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS) y a la conducción autónoma exige un cambio radical en la capacidad de los sensores en toda una serie de tecnologías, como el radar, el lídar y la visión por ordenador, lo que a la larga requiere una mayor potencia de procesamiento central y una nueva arquitectura de red Ethernet.

La senda hacia un futuro más sostenible ofrece atractivas oportunidades de inversión para aquellos que sepan dónde mirar y aprender de la historia.

 

Glosario:

Integración vertical: estrategia de expansión por la que una compañía asume el control de una o más etapas de la producción o distribución de un producto.

Gigafábrica: la Gigafábrica de Tesla tiene como objetivo suministrar suficientes baterías para la demanda prevista de vehículos electrónicos de Tesla. También produce motores eléctricos del Model 3  y packs de baterías y productos de almacenamiento de energía.

Sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS): sistemas electrónicos de un vehículo que utilizan tecnologías avanzadas para ayudar al conductor. Los ADAS utilizan sensores en el vehículo, como radares y cámaras para percibir todo lo que le rodea y, a continuación, proporcionan información al conductor o toman medidas automáticas en función de lo que perciben.

Mercantilización: cuando los bienes o servicios se distinguen relativamente poco de los rivales y únicamente se diferencian por las etiquetas de los precios.

Lídar: la detección y el alcance de la luz es una tecnología de teledetección que utiliza el pulso de un láser para recoger mediciones y elaborar modelos y mapas en 3D de objetos y entornos.

Lidar: light detection and ranging is a remote sensing technology, which uses the pulse from a laser to collect measurements to create 3D models and maps of objects and environments. 

SiC: la tecnología de semiconductores de carburo de silicio está permitiendo a los ingenieros alcanzar las demandas de alto voltaje y potencia de los vehículos eléctricos de forma rentable.