Alison Porter, Graeme Clark y Richard Clode, miembros del equipo de Tecnología Global con sede en Reino Unido, analizan la evolución del sector en lo que va de año, y ofrecen sus perspectivas sobre lo que podría deparar el próximo año a los inversores en tecnología, incluidos los principales riesgos y oportunidades.

Aspectos clave:

  • De cara a 2020, la incertidumbre se mantiene debido a la guerra comercial entre EE. UU. y China y a las elecciones presidenciales estadounidenses, entre otras cuestiones que afectan al sector tecnológico. El equipo seguirá centrado en identificar crecimientos inesperados y subestimados a valoraciones razonables
  • El enfoque del equipo para gestionar el ciclo de sobreexpectación ayuda a obtener exposición a temas tecnológicos de crecimiento secular a largo plazo, al tiempo que se evitan áreas con valoraciones excesivas
  • Los problemas que afronta WeWork ponen de manifiesto hasta qué punto es necesario que las empresas privadas estén más orientadas a los beneficios y al flujo de caja, y que cuenten con valoraciones más realistas

Dado que, en el momento de escribir este artículo, por fin se vislumbra una primera fase de acuerdo comercial entre EE. UU. y China, cabe que podamos descartar uno de los principales riesgos de noticias negativas para la economía global y el sector tecnológico. Consideramos que esto allanará el camino para que los beneficios del sector vuelvan a crecer a cotas superiores durante el próximo año tras un 2019 más convulso. No obstante, esta recuperación ya se ha descontado en distinto grado, especialmente por los valores tecnológicos cíclicos, por lo que el equipo seguirá centrado en identificar crecimientos inesperados y subestimados a valoraciones razonables.

Un sector tecnológico dinámico y en evolución requiere un gestor activo

Habida cuenta de las elecciones presidenciales estadounidenses de finales de 2020, también deberemos tener en cuenta las cambiantes probabilidades de que puedan establecerse marcos normativos muy diferentes, sobre todo si el mercado reflejara en el precio de los valores la irrupción de Elizabeth Warren, la senadora aspirante a ser la candidata demócrata a la presidencia (que se ha comprometido a acabar con el monopolio de las grandes tecnológicas). Esto, unido al actual enfrentamiento multigeneracional por la supremacía entre las superpotencias EE.UU. y China que ningún acuerdo comercial preliminar va a resolver —y que tiene su epicentro en la tecnología—, garantiza que la volatilidad en el mercado continuará siendo elevada.

En nuestra calidad de experimentados gestores de inversión activa, podemos filtrar el ruido y sacar partido a esa volatilidad gracias a nuestro profundo conocimiento de los valores, como hemos hecho durante el año pasado con valores tecnológicos cíclicos1 como los semiconductores. Esto guarda relación con el proceso ambiental, social y de gobernanza (ESG) fuertemente integrado del equipo de Tecnología Global, mediante el que adoptamos un enfoque genuinamente diferenciado en materia de colaboración proactiva con los directivos de las empresas a fin de identificar y reducir estos riesgos generales, todo ello con el objetivo de generar un crecimiento más sostenible y unas rentabilidades más constantes.

Inversión en temas de crecimiento secular evitando la sobreexpectación

Nuestros temas tecnológicos principales se mantienen: transformación de Internet, digitalización de los pagos, infraestructuras de nueva generación, automatización de procesos e inteligencia artificial (IA), y aceleración de la disrupción en varias nuevas industrias por la convergencia de estas tecnologías. No obstante, dado que somos inversores, y no adivinos, debemos continuar gestionando el ciclo de sobreexpectación para identificar tecnologías en las que invertir. Esto lo hacemos identificando y comprendiendo la fase en que una tecnología emergente se encuentra dentro del ciclo de sobreexpectación (expectativas desaforadas, adopción, madurez, fases de aplicación social), lo cual ayuda a obtener exposición a temas tecnológicos de crecimiento secular a largo plazo, al tiempo que se evitan áreas del mercado encuadradas en la fase de expectativas desaforadas.

El equipo sigue considerando que el blockchain (información digital almacenada en una base de datos pública), la informática cuántica (almacenamiento y procesamiento de información utilizando átomos, iones, electrones o protones individuales) y muchas áreas de la IA se encuentran o están próximas al apogeo del ciclo de sobreexpectación. Dentro de la IA, continuamos centrados en áreas que están registrando verdaderos puntos de inflexión, como el procesamiento del lenguaje natural, si bien seguimos recelando de la conducción autónoma, que vemos como un desarrollo de la IA sobrevalorado. A nuestro juicio, existen más oportunidades de inversión en automatización de procesos, que será en lo que se materializarán las expectativas desaforadas respecto a la IA  durante los dos próximos años.

Flexibilidad temática: gestión del ciclo de sobreexpectación

Global Tech UK Team 5 mega themes

Source: Janus Henderson Investors as at 30 November 2019.

Benefiting from a disciplined and consistent approach

Up until the summer, 2019 saw a continuation of the trends of last year before the late sell-off. Market fears around trade, China and giant tech companies’ regulation concentrated performance into a small pocket of technology stocks, notably in growth software, creating a momentum trade2 with scant regard for valuations. The MSCI Growth Software Index rose 99% from the start of 2018 to the end of July 20193. Given the team’s investment process, which is uniquely focused on a strong valuation discipline, that proved a challenging market backdrop where many technology funds are significantly overweight to the software sector. However, we stuck to our principles and were pleased to see some of the extreme software valuations reset in recent months. While the technology sector is constantly evolving, one investment constant is that extreme valuations do not sustain for long.

A key indicator for the outlook for competitive intensity and valuation in some of the more growth focused and earlier stage areas of technology is the performance of the SoftBank Vision Fund (SVF)4 and the related fundraising of follow-up vehicles. The scale and pace of investment of SVF has distorted several markets and turbo charged a bubble in private technology company valuations, which rippled through to public technology markets as seen in the disappointing performance of several recent high profile technology initial public offerings (IPOs).

Failure can be instructive

While not a technology company, WeWork’s recent implosion will hopefully drive a cathartic cleansing of the excesses of the past few years. Private companies will need to be more profit and cashflow orientated and more realistic on valuation. That bodes well for our existing listed investments in markets exposed to these distortions, and should also create more attractive future investment opportunities as these earlier stage companies come to market.

 

Notes:

1Companies that sell discretionary consumer items, such as cars, or industries highly sensitive to changes in the economy, such as miners. The prices of equities and bonds issued by cyclical companies tend to be strongly affected by ups and downs in the overall economy, when compared to non-cyclical companies.

2Momentum trading: An investment strategy based on buying stocks that are rising in price with the expectation they will continue to rise, while those that underperform will continue to do so.

3Source: Bloomberg; MSCI Growth Software Index return for the period 31 December 2017 to 31 July 2019. Past performance is not a guide to future performance.

 4SoftBank Vision Fund (SVF) is a subsidiary of SoftBank that invests US$100 million or more in growth-stage leading companies. SVF aims to invest in businesses and foundational platforms that SoftBank believes will revolutionise and innovate the world tomorrow.